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lunes, 16 de febrero de 2015

PINCELADAS DE PINTOR DE BROCHA GORDA

A la enseñanza

UNO: ¿Peor que escribir? ¡No escribir!
DOS: Que haga las maletas y se vaya con su madre, pase. ¡Pero que se vaya con su suegra...!
TRES: Podemos explicarnos por qué escriben los mierdas. Jamás sabremos –él, menos que nadie– por qué escribe el escritor.
CUATRO: La verdad no es cuestión de mayorías. Es algo que conviene recordar. 
CINCO: La familia no se elige. Los amigos, tampoco.
SEIS: El padre ejemplar debe educar al hijo para que no siga su ejemplo.
SIETE: ¿Educar a una hija? ¡Menudas pretensiones!

OCHO: El que busca una excusa la encuentra.
NUEVE: Entre las personas y los animales existe una diferencia: la humanidad de los segundos.
DIEZ: ¡Eso de que lo demás se nos dará por añadidura está por ver!
ONCE: Quien sangra por la herida lo pone todo perdido.
DOCE: El único pensamiento discutible de Cervantes: “No existe libro que, siendo 
malo, no encierre algo bueno”.
TRECE: La radiogramola –y sus perfeccionados epígonos– es el invento más
demoníaco de la edad contemporánea.
CATORCE: ¡Ese libro que está en casa ignorado y que, leído, sería la felicidad!

QUINCE: Josep Maria de Sagarra, a la amante de un político en una tertulia: “Fresca como una rosa, / puta como una gallina, / pesada como la prosa / de don Père Corominas”. (Lo escribió en un abanico, a petición de la dama, que quería unos versos del poeta.)