lunes, 30 de noviembre de 2015

AFORISMO GORDO Nº 14



              A los cacos



AFORISMO GORDO CATORCE: España tiene quinientos cuatro mil seiscientos cuarenta y cinco (504.645) kilómetros cuadrados. Su población se estima en cuarenta y seis millones cuatrocientos treinta y nueve mil ochocientos sesenta y cuatro (46.439.864) habitantes. De repartirse matemáticamente la completa superficie entre el total de españoles, nos tocaría algo más de diez mil ochocientos sesenta y seis (10.866) kilómetros cuadrados de territorio por cabeza. Muchísimo más de lo que, en términos generales, tenemos cada uno en propiedad. Salvo error -involuntario- en el manejo de las cifras, el nacionalismo catalán va a tener razón: España nos roba. 




domingo, 29 de noviembre de 2015

"LAS SEÑORITAS DE WILKO", Jaroslaw Iwaszkiewicz

RESEÑA NOVELA

Las señoritas de Wilko, de Jaroslaw Iwaszkiewicz (1894–1980) - Viktor Ruben está empleado como administrativo en un centro benéfico. Acaba de morir su amigo Jurek y se siente enfermo e incapaz de trabajar. El médico le recomienda unas semanas en el campo. Se dirige, pues, al lugar donde transcurrió su juventud en compañía de unas hermanas, en cuya casa trabajó de preceptor y con las que no ha tenido contacto desde entonces. Han pasado quince años, entre ellos, el doloroso y absurdo intermedio de la guerra. Jola, Julcia, Kazia, Zosia, Tunia, junto al recuerdo de la fallecida Fela, todas más o menos enamoriscadas de Viktor en su día, le vuelven a recibir con idéntica familiaridad a la de antaño. Unas se han casado, otra está divorciada y la más pequeña permanece soltera. La reanudada relación con cada una de ellas -hijos y maridos no tienen especial relieve- suscita en Viktor una acusada melancolía, mezcla de perplejidad y poesía, en el bucólico marco de un verano campestre, similar al de aquel año en que hubo de partir para la guerra. El malestar de Viktor encuentra aquí su explicación y su raíz, que no es sino ese primer balance que suele hacerse al advenir la madurez con todos sus derechos. Lo que pudo haber sido y se truncó, lo que podría haberse hecho de otro modo y los caminos alternativos que se desdeñaron. Muy en particular el del amor, donde nuestro protagonista no supo en su día conducirse de otra forma. Las decisiones inconscientes, se dice en determinado momento de esta pequeña obra maestra, prevalecen sobre las conscientes. Es lo que ocurrió entonces y se ve corroborado ahora. Parábola proustiana sobre el tiempo, sobre la naturaleza y las estaciones, que cobran crepuscular protagonismo en el ánimo de Viktor y, también, en el de las hermanas. Obras de Iwaszkiewicz -entre ellas ésta- fueron llevadas al cine por Andrzej Wajda y Jerzy Kawalerowicz.



jueves, 26 de noviembre de 2015

LA EDUCACIÓN


La educación es una combinación o amalgama de cuatro factores, que vienen a ser como las patas de una mesa:

1) Tu familia. Aquí se aprenden los primeros valores educativos. Si tu padre es un borrico o tu madre una mema que está a otras, este apartado terminará rebosando de actitudes que perjudicarán, o terminarán cargándose, alguno de los apartados, o todos, nº 2, 3, y 4. Que no es justo, ya lo sé. Pero quién ha dicho que la vida tenga que tener esta condición.

2) El colegio al que has ido. Ésta es la educación propiamente dicha. Se sugiere por ahí que no es muy buena. No es que no sea muy buena. En algunos aspectos, es de aplauso. Pero a condición de evitar las trampas de elefante que pondrán en tu camino. Las trampas de elefante pueden ser los profesores. (Hay no pocos infectados de majetismo o ideas políticamente correctas. Se conectan fundamentalmente con ese segmento de la izquierda que babea de gozo con el pancartismo, estilo ‘No a la guerra’.) También hay muy buenos profesores, dicho sea, y son la gloria del sistema. Otra trampa puede estar en el propio sistema educativo, trufado de idioteces que se endilgan de manera transversal. Ahí están tu padre o tu madre para corregirlo: “Esto que aquí pone es mentira, pero te lo aprendes como un papagayo y lo calcas luego clavadito en el examen”. Frase de oro. Y si Pepito o Vanesa pertenecen a una familia cohesionada, Pepito o Vanesa se lo aprenderán de carrerilla. Esta esquizofrenia une mucho a las familias. Y las risas que te echas son impagables.

3) Por dónde has andado. Esto son tus vivencias vitales. Las personas que tratas, tus amigos, tus costumbres. De todo se aprende, que se comentaba antaño. Y también que todo se pega, menos la hermosura.

4) Tú mismo. Importantísimo apartado que descuidan muchedumbres ingentes de personas. Leen basura, se derriten con un cine ideologizado que da náusea. Tú me entiendes. Si lees, verbigracia, periódicos sesudos, ese del que dicen (decían) que si te lo empapuzas unos años equivale a sacarse una licenciatura (los cojones), si lees esto, insisto, te volverás tonto del culo, ya lo eres. Hay que leer y visionar bien, lo mejor, que está barato. Quién dice que la cultura es cara. (Aquí hablamos de educación, ya lo sé.)

Todo lo anterior forma bloque, por así decirlo, lo que arroja un individuo definitivamente educado o maleducado, según. Aunque la educación o formación es tarea que no acaba jamás, por más que algunos, no pocos, la dan por finalizada no más allá de los quince años, no volviéndose a cuestionar ya nunca ninguno de los 4 aspectos. Así nos va. Estos a que aludo son quienes más protestan de la educación propiamente dicha (mirar apartado nº 2).

En resumidas cuentas -que es a donde queríamos llegar-, ni Libro Blanco de la educación, ni leches. Lo que yo te diga.



miércoles, 25 de noviembre de 2015

ESTÁN CAYENDO COMO MOSCAS I y II (A la estilográfica, por otro nombre fountain pen)

HUMOR ENTRE CASCOTES (DISPARATE)


ESTÁN CAYENDO COMO MOSCAS (I)

El inspector jefe O’Rourke, de Scotland Yard, entró malhumorado en su despacho a primera hora de la mañana. Despojándose de su gabán, contempló por la ventana la densa niebla que envolvía la City y mandó llamar a McGuffie, su ayudante, joven con marcado acento cockney y a quien todos auguraban un espléndido futuro en el Cuerpo, entre otras razones porque se pasaba las noches documentándose sobre el delito, no te jode. 
Al presentarse, el superior señaló sin decir palabra los periódicos extendidos sobre su escritorio. Los titulares no podían ser más elocuentes: “¡Otro cuerpo (another body), encontrado flotando sobre el Támesis!”; “¿Qué hace la policía, aparte de pelársela (to toss off)?”; “¿Vuelven los crímenes del Destripador (the Ripper)?” Y un comentario sensacionalista que irritó especialmente al jefe: “Scotland Yard ya podía detener de una puta vez al asesino (murderer) que tiene aterrorizada a la población londinense, sobre todo a las mujeres (women), que se lo piensan dos veces (twice) antes de andar por ahí moviendo el pompis (behind)”.  
–¡Hasta mi esposa opina que somos unos mandrias! Todas las noches debo refugiarme en el pub (se pronuncia paf) para atizarme un lingotazo  (¿swig?, ¿shot?).
–Es lamentable, señor –comentó discretamente el subordinado. 
–El primer ministro está que trina. ¡Y no digamos Su Graciosa Majestad, a la que maldita gracia hace que ande suelto un asesino múltiple y quien ha exigido ser informada al detalle de los avances que hagamos en la investigación! ¿Qué opina usted, McGuffie? ¡Pero siéntese, coño (cunt)!
El joven obedeció y, entrelazando sus finos y amorcillados dedos (fingers), pasó a expresar lo que había concebido. El asesino, según su idea, estaría hasta la picha de camándulas y habría decidido tomarse la justicia por su cuenta. Que no se olvidara (to forget) que los cadáveres eran en su mayor parte de cagatintas, con afición secreta hacia la literatura.
–No me dice nada nuevo, McGuffie –el inspector O’Rourke respiró ruidosamente–. Todos esos que leen con la que está cayendo se tienen merecida cualquier cosa (thing). ¿Dónde cree que descargará el justiciero su próximo golpe? –inquirió. 
–Imposible de saber, señor. 
–¿Se ha recibido el informe de la Academia de la Lengua (tongue)? 
–Siguen insistiendo en que ellos no tienen que ver. 
–Esconden la piedra y tiran la mano, ¿eh? ¿Cómo se puede ser tan cobarde? 
–No son los únicos responsables, sir (señor). Críticos, políticos, directores literarios y... –consultó su libreta– tengo anotado el nombre de un académico, que es uno de los máximos liantes...
El inspector jefe O’Rourke se levantó de golpe y caminó también de golpe (?) por su despacho. 
–¡No me diga más! Y a nosotros nos toca comernos el marrón (brown). ¿Sabe lo que le digo? –se inclinó hacia su ayudante, susurrándole al oído–. ¡Que me alegro del trajín del asesino múltiple! ¡Qué es eso de atemorizarlas a ellas hasta el punto de que no puedan menear el behind por donde les dé la gana, que menudo festín para la vista...! (Continuará.)

ESTÁN CAYENDO COMO MOSCAS (y II))

 (Resumen de lo publicado: Asesinatos a manta en el neblinoso Londres, de cuya resolución se encargan el inspector jefe O’Rourke y su subordinado McGuffie. Les llaman de todo y están hasta la breva. La entrega precedente finalizaba con la conversación que proseguimos.) 

–Pero señor –objetó McGuffie–, usted se contradice alegrándose, por un lado, de la actividad del asesino y, por el otro, apoyando el que ellas puedan mover libremente el behind (culo, que no pocas lo tienen antológico), que es justo lo que impide el killer con su terror desatado (uncontrolled). 
–No hay tal contradicción –denegó el jefe, anudándose su camisa de lunares a la altura del ombligo y saliéndose por bulerías sobre la mesa del despacho–. No hago enteramente responsable de los crímenes al émulo del Destripador, sino al infumable panorama literario de la City, que constituye para aquél como el trapo rojo (red rag) al toro (bull) y que es el auténtico causante de que las women estén tan constreñidas. ¿Me explico? –terminó de taconear el superior. 
–Así, asá –confirmó el prometedor muchacho, derramando amargas lágrimas. En vista de lo cual, el inspector le concedió una semana de asueto, que aprovechó el joven para dormir a pierna suelta en su habitación (room) de la pensión regentada por la anciana señora Smith, bondadosa dama que encubría un pasado tormentoso, pues entre otras cosas estuviera liada en sus años mozos con un pederasta que hacía reseñas elogiosas de novelas puta mierda. 
Mientras McGuffie andaba con Morfeo (¿hay que explicar quién es Morfeo?), le robaron la libreta donde anotaba pormenores de la investigación. De vuelta de su cura de reposo, comunicó compungido el hurto al jefe. 
–Ha sido la anciana señora Smith –dedujo inteligentemente el inspector, ordenando su inmediata detención–. La cual señora (mistress) probablemente trabaje para la gentuza (bad people) a la que tiene tanta rabia el asesino iconoclasta.
Traída la señora Smith a Scotland Yard, fue flagelada con toallas mojadas que un picha rebañó apresuradamente de los servicios. 
–No conseguiréis que confiese –insinuó la viejales al tiempo que les ofrecía sus marchitos favores, de los que McGuffie se sirvió por no parecer mal educado–. La red es demasiado amplia (too big) para que podáis derribarla y ni siquiera arañar su superficie. En cuanto al asesino que nos ha puesto en evidencia, como no lo eliminéis vosotros, que es vuestra obligación y os pagan para ello, lo harán nuestros sicarios.
La señora Smith se fugó suculentamente (?) por la ventana. 
–Allá se van tus esperanzas y las mías –dijo el jefe pidiendo la jubilación anticipada, que no le concedieron por rellenar mal el impreso.
Y ya para concluir esta historia de horror e incertidumbre, se consigna que no lograron atrapar al asesino, que éste continuó su necesaria poda, que logró el apoyo de la población menesterosa y la pudiente, que juntó un ejército de incondicionales y se alzó con el poder, reinando majestuosamente con justicia y equidad y teniendo siempre el milagroso instinto de prevenir las trampas, ya fueran de ratón (mouse) o de elefante (elephant). 
The end (que como nadie ignora, significa este cuento se ha acabado).    
                              


martes, 24 de noviembre de 2015

"EL CONDE LUCANOR", Infante don Juan Manuel

RESEÑA NOVELA

El conde Lucanor (Libro de los ejemplos del conde Lucanor y de Patronio), Infante Don Juan Manuel (1282–1348) - Colección de cuentos morales o ejemplos con los que Patronio, consejero del conde Lucanor, establece a petición de éste un paralelismo sobre la situación de su señor y una concreta circunstancia. Las cuestiones planteadas son variadas, versando sobre moral, política o asuntos llamémosles de andar por casa. Desfilan por sus páginas personajes de todos los estados y oficios, sin olvidar los animales. Las fuentes de este libro son diversas y remotas. Dividida en cinco partes, la primera es la más extensa y está conformada por cincuenta y un ejemplos. Las restantes, mucho más cortas, inciden mediante proverbios en el aspecto puramente sapiencial. Algunos de los ejemplos pueden tomarse como embriones de relatos o, incluso, de novelas. Por citar algunos, el número XLII, que versa sobre el mal y la destrucción que puede causar la maledicencia de una falsa devota; o el XLV, acerca del catastrófico rédito con que concluye la avenencia con el demonio. Pero la mayoría son viñetas que pretenden orientar el comportamiento del conde o de sus allegados, pues, como ilustra Patronio (cuento L), “... no hay nada en el mundo en que tan fácilmente nos engañemos como en conocer a los hombres o aquilatar sus entendimientos.”; o (mismo cuento) “... conviene que os acostumbréis a no juzgar a nadie sino por las obras que hubiera hecho durante mucho tiempo, así como por el aumento o disminución de su hacienda...”. Y en el fondo, como manifiesta nuestro autor, Dios, sin el cual no hay sabiduría ni felicidad, ya no en el otro mundo, sino en éste. Particularmente indicado en la época políticamente correcta que sufrimos.



lunes, 23 de noviembre de 2015

OTRA TANDA



           A la dedicatoria en sí



UNO: La prisa es mala consejera. Pero extremadamente útil para coger un tren cuya salida es inminente.
DOS: El ideal totalitario: tener a todo el mundo conectado a algo y que lo haga de manera voluntaria.
TRES: Los libros de autoayuda, como su propio nombre indica, son esencialmente egoístas.
CUATRO: El niño ‘superdotado’ deriva a la inanidad rápidamente.
CINCO: Ponerse gafas para ver mejor es como ponerse una careta para ser más guapo. Un fraude.
SEIS: Con paciencia, se consiguen muchas cosas. Hasta aprender un oficio o leer un libro.
SIETE: Los de ciencias miran por encima del hombro a los de letras, y viceversa. Ambos grupos tendrían eventualmente razón.
OCHO:  Aquí no pongo nada. No porque no se me ocurra, sino porque no me da la gana. Un acto de rebeldía gratuita.
NUEVE: Hombres y mujeres están hechos para complementarse y ayudarse. No quiero ir más lejos.
DIEZ: Se rumorea que estamos en los ‘últimos tiempos’. Lo que sí es verdad es que no son los primeros.
ONCE: ‘A Dios rogando y con el mazo dando’. Falta el sujeto paciente de la segunda parte del refrán.
DOCE: Si le haces un favor a una persona, posiblemente lo recuerde. Si le haces muchos, los olvidará todos.
TRECE: Los viajes interestelares de larga duración son inviables por la carga letal de las personas que habrían de llevar.



domingo, 22 de noviembre de 2015

"ENIGMA PARA TONTOS", Patrick Quentin

RESEÑA NOVELA


"Enigma para tontos", Patrick Quentin (pseudónimo de Richard Wilson Webb, 1901–1966, y Hugh Callingham Wheeler, 1912–1987. El pseudónimo incluyó eventualmente a otros autores) - Título de la colección de “Enigmas” -Enigma para actores, para divorciadas, para demonios, para peregrinos…-, está protagonizado, como los restantes, por el empresario teatral Peter Duluth. Después de la muerte de su mujer en un incendio, se ha convertido en un alcohólico, lo que provoca su internamiento en una clínica para enfermos con desórdenes de conducta. La dirige el doctor Lenz, secundado por los doctores Stevens y Moreno, y ayudado en su trabajo por las enfermeras de día y de noche -simpática y radiante la primera, todo lo contrario la segunda- y el vigilante. Entre los pacientes, un afamado director de orquesta, un acaudalado financiero responsable de severas quiebras, un apacible inglés conservador, un joven aficionado al espiritismo e Iris Pattison.
El doctor Lenz solicita la colaboración de Duluth para descubrir cierta indefinida y maligna influencia que hace presa en sus pacientes. En una atmósfera de insania, en la que conviven profesionales y pacientes, existe alguien más perturbado que todos los internos… o mucho más cuerdo y frío que persigue su objetivo, no retrocediendo ante el asesinato. Como sucede en este tipo de obras, la verdad se termina abriendo paso a pesar de equivocaciones y torpezas, correspondiendo justamente al título de la novela. Impecables, el ambiente del sanatorio y la caracterización de personajes, con historia de amor al fondo. Quien disfrute de esta obra, y no serán pocos, podrán animarse con las restantes de la serie.



jueves, 19 de noviembre de 2015

VIRGEN INDIA (Por Jorge Cafrune y Marito)



Hoy no me apetece escribir nada, así que pongo un vídeo, hale.






miércoles, 18 de noviembre de 2015

CONFESANDO (A lo evidente)

HUMOR ENTRE CASCOTES (ENIGMAS)

-Usted debe rehuir el trato de ese hombre –argumentaba el sacerdote.
-No puedo, padre. Me veo obligada a frecuentarle. 
-Su alma está en peligro y esto es lo primero. Y es extraño que usted, sin apenas actividad social, tenga que verle por fuerza. ¿Es acaso un amigo de su marido?
-No, padre.
-Entonces no lo entiendo. Carece de justificación. 
-Le juro, padre, por lo más sagrado…
-Esa expresión huelga aquí, hija. Debo insistir en que me diga la verdad, so pena de confesión sacrílega.
-¡Padre…!
-Cuénteme las circunstancias, dígame un nombre para que yo pueda hacerme cargo y ponerle remedio. Déjelo en mis manos. 
-¡No puedo!
-Sí puede, hija, claro que puede. Soy su confesor desde hace años. Me ha abierto su corazón muchas veces a través de esta reja de madera. No tiene secretos para mí. Es justo, y sobre todo necesario, que conozca hasta el último aspecto de las vicisitudes de su alma. Con la ayuda de Dios y su propio temple de cristiana, que me consta…
-¡No, padre! Le repito que no puedo. ¡Prefiero irme sin la absolución!
El padre queda atónito.
-¡Está usted satanizada, hija! ¡La invade la soberbia! ¡No la reconozco! ¿Por qué se obstina en callar? –se calma un poco-. Dígame la identidad de ese desdichado que, según acaba de contarme, tiene tan gran ascendiente sobre usted. Yo, guardando el secreto de confesión, pondré todo mi empeño, y mi tacto…
-Es inútil, padre –dice la mujer, definitivamente desamparada.
-¡De ninguna manera! ¡Me niego a declararme vencido y que su alma se pierda! ¡Dígame su nombre! –ordena-. ¡Su nombre, he dicho! ¡Su nombre!
La dama se levanta y, despacio, se aleja del confesonario.



martes, 17 de noviembre de 2015

"EL PAYASO ROJO", Evgeny Chirikov

RESEÑA NOVELA

"El payaso rojo",  Evgeny Chirikov (1864–1932) - Muravyev, oficial del ejército zarista, se dispone a casarse en secreto con Elena, perteneciente a una familia relacionada con la corte. En el último momento, le traiciona su amigo y mediador Gorlitskiy, que devuelve a la joven a sus padres y con la que termina éste entablando relación. Al desencadenarse la Revolución soviética, Muravyev, resentido y despechado, se encarga de reprimir a los contrarrevolucionarios. Elena y Gorlitskiy caen en sus manos. Sobre el fondo de los encarcelamientos, las torturas y la guerra, se despliega una pasión amorosa entre dos seres separados por las intrigas y las circunstancias. A medida que avanza el propio conocimiento, se van perfilando los caracteres, depurándose de todo lo accesorio y triunfando sobre la peor conjura, que es la de la infamia y la traición. Cada personaje alcanza su medida, unos para bien y otros para justo lo contrario, pero en cada caso de manera trágica. Los pecados que dieron sepultura al mundo antiguo alumbran un mundo igualmente inaceptable, pero mucho más perverso, donde todo lo bello y lo armonioso se ve en retirada por superfluo. Un pequeño hilo de esperanza está simbolizado por la sencilla y vacilante fe del pueblo, paralela a la de los antiguos cristianos. Hermoso y duro libro, algunas de sus escenas más intensas se enmarcan apropiadamente en la celebración semiclandestina de la Semana Santa.



lunes, 16 de noviembre de 2015

AFORISMO GORDO Nº 13



       A España




AFORISMO GORDO TRECE: George Roux, “La guerra napoleónica de España”: ‘A pesar de su prodigiosa inteligencia, el emperador comete una falta frecuente -tan frecuente que casi es habitual- en los jefes de Estado: la de juzgar a una nación por sus gobernantes. Por no ver más que a los hombres que ocupan el poder, por carecer prácticamente de más contactos que con ellos, llegan a creer que el resto es una imagen suya, lo cual no es cierto. En aquel momento, (...), España puede parecer un país acabado, reblandecido, gastado, constituyendo una presa fácil. Tal visión es superficial. España no es, en sí, una nación que se desmorona. Por una parte está el pequeño grupo dirigente; por otra, detrás de él, está el pueblo español, un pueblo que sigue firme y conservando sus virtudes primitivas. Las máscaras de la corte de Madrid ocultan a los rudos campesinos de la vieja Castilla.’



domingo, 15 de noviembre de 2015

"MELMOTH EL ERRABUNDO", Charles Maturin

RESEÑA NOVELA

"Melmoth el errabundo", Charles Maturin (1782–1824) - Un joven acude al lecho de muerte de su tío, viejo misántropo y avaro que le nombra su heredero. Tras el deceso, entra en posesión de un cuadro y un manuscrito, con la orden de destruir ambos. El hundimiento de un navío arroja a la costa a un superviviente, que relata una historia inverosímil relacionada con el insólito legado. Las distintas narraciones que van a sucederse, ensambladas según la conocida técnica de las ‘cajas chinas’, tienen como hilo conductor al personaje de Melmoth, antepasado del joven, que parece preservado de la muerte. Su misión de Tentador -así, con mayúscula inicial- será el hilo conductor de estas historias, que recrean personajes y escenarios fundamentalmente españoles. Si hacemos salvedad del fortísimo prejuicio anticatólico que viene a ser el substrato general de la novela, accederemos a una creación que ha venido fascinando a los lectores desde su publicación. El tema de esta obra truculenta es, sin embargo, la religión, en particular la manera más o menos sincera (o insincera) en que se vive, que el autor orienta, sin ambages y con perfecta puntería, a la salvación o condena ultraterrenas. Canto de cisne de la novela gótica, es de estas obras que conviene leer con atención, discriminando lo literario y narrativo de lo que no es sino fruto de una particular hostilidad -ciertamente acusada- que hoy debería estar completamente superada. Historias de amor, fugas, suspense, egoísmo, ambición, sacrificio... Todo esto y más hay en el libro.



jueves, 12 de noviembre de 2015

"LAS TINIEBLAS INTERIORES"

TEATRO



"Las tinieblas interiores" (Drama simbólico)
Golpe de Estado en la superficie, dos ciudadanos se refugian en las cloacas. Lo que sucede arriba se difumina, creando paralelamente incertidumbre sobre la identidad de los de abajo.



(Todas estas obras se encuentran legalmente registradas. Quien quiera representarla puede contactar con la SGAE o enviar un e-mail al autor a: reydesola@gmail.com )

Personajes: Dos hombres.





miércoles, 11 de noviembre de 2015

CANCIÓN DE CUNA (A la nana)

HUMOR ENTRE CASCOTES (ENIGMA)

-Sería mejor que te murieras –murmura la madre a su bebé, en la cuna-. Si no hubieras nacido, tu padre aún me querría. Seguiríamos saliendo por las noches, iríamos a bailar, como hacíamos antes. No así, que casi no lo veo, viene poco, y cuando siento la llave en la puerta y aparece, me mira serio y en seguida se dirige a su despacho. Ha cambiado y tú tienes la culpa. Tendría que ahogarte con la almohada. Has hecho que tu padre se me aleje y creo que nunca te lo voy a perdonar. Tu padre ha sido siempre muy alegre. Cuando lo conocí, llevaba mucho tiempo mirándome y yo hacía como que no me daba cuenta. Mis amigas y no nos reíamos. Un día, por fin, se presentó. Dijo que le habían destinado a la ciudad, que apenas conocía a nadie. Nos invitó a un helado. Luego nos seguimos viendo, todas las tardes se presentaba puntual en la cafetería. Alguna vez (lo hicimos a propósito: ya se había fijado definitivamente en mí), no fuimos. Al día siguiente me preguntaba dónde habíamos estado y yo me reía. Él también reía y me intentaba coger de la cintura. Luego, comenzamos a salir él y yo solos. Nunca le vi triste, ni siquiera cuando se mató su compañero, el que vino con él a la ciudad. Me dijo que se lo había anunciado muchas veces, pero que él pensaba que estaba bromeando. Dijo que era mejor y no perdió su buen carácter. Nos unimos más. Íbamos a los bailes, tu padre siempre de uniforme. Volvíamos a toda prisa para que le diera tiempo de dejarme en el portal, antes de que se arriara la bandera en el cuartel. Tú nos has separado, vida mía, y sería mejor que te murieras, así tu padre y yo volveríamos a salir juntos por las noches, en primavera saldríamos al campo y en verano nos bañaríamos en el río y regresaríamos a casa abrazados y cansados después de un día entero al aire libre. Pero estás dormido y no me oyes. Hace frío y me da pereza levantarme para echarme encima una chaqueta. No quiero que te acatarres, tápate. Asoma solamente la naricilla, espera que te coloque bien el embozo. No te muevas. ¿No ves que hace frío y te tengo que tapar? Sigue durmiendo, no vayas a enfriarte.



martes, 10 de noviembre de 2015

"ELLA", Henry Rider Haggard

RESEÑA NOVELA

"Ella", Henry Rider Haggard (1856–1925) - Horace Holly, estudiante en Cambridge, recibe una noche en su habitación la visita de su amigo y compañero Leo Vincey, con un ruego extrañísimo. Sintiéndose a punto de morir, le encarga la tutela de su hijo de corta edad. Asimismo, le entrega un arca que habrá de permanecer cerrada hasta que el niño cumpla veinticinco años. Dentro hay un mensaje que vincula a la familia con antiguos sacerdotes egipcios, y que ha venido pasando de padre a hijo, a lo largo de generaciones, sin lograr su cumplimiento. Se inicia aquí una aventura prodigiosa por las ignotas tierras de África, en las que el hirsuto y feo Holly, en compañía del joven y hermoso Leo Vincey, van en pos de la enigmática ciudad de Kôr para intentar resolver el misterio que encierra el linaje familiar. Allí aguarda, desde hace milenios, en terrible y angustiosa soledad, la inmortal Ayesha. Título emblemático de la narrativa fantástica y de aventuras, se tradujo rápidamente a multitud de idiomas, vendiendo millones de ejemplares, y suscitó la atención y hondo interés de los mismísimos Sigmund Freud y Gustav Jung, que consideraron a Ayesha, “la que debe ser obedecida”, como encarnación del eterno femenino. La vida y la muerte, el amor y la traición, los celos, el Más Allá, la eternidad, la espera, se amalgaman en esta obra que ha cautivado y maravillado a generaciones de lectores.



lunes, 9 de noviembre de 2015

VERANILLO DE SAN MARTÍN



           Al santo





UNO: Si te encuentras solo en una balsa en medio del Pacífico, sin agua potable, sin comida, rodeado de tiburones y bajo un sol implacable, tienes ahí un campo donde poner a prueba el pensamiento positivo.
DOS: Antes, era bueno ser sufrido. Ahora, dices eso de alguien y poco menos que le estás llamando gilipollas.
TRES: La tragedia es la irrupción inesperada del pasado en el presente.
CUATRO: La mayoría de la gente piensa por encima de sus posibilidades.
CINCO: Vida exteriormente sencilla, interiormente muy compleja, una verdadera bomba.
SEIS: El oficio de aguador ha caído muchísimo.
SIETE: Inteligencia emocional significa que eres, a la vez, listo y llorica.
OCHO: La mujer es calculadora y se muestra irracional. El hombre es emotivo y se muestra racional.
NUEVE: Si nos estuvieran engañando y el sol, la luna y las estrellas estuvieran pintados en un toldo…
DIEZ: La elección de nuestros gobernantes tendría que hacerse por sorteo universal. No creo que saliéramos perdiendo.
ONCE: Es muy raro que coincidan dos que se llamen Odoacro.
DOCE: Los extraterrestres no existen. Pero el juego que dan.
TRECE: Si yo tuviera poder, lo primero que haría sería poner a mucha gente a cavar zanjas.


domingo, 8 de noviembre de 2015

"LA VERDADERA HISTORIA DE A Q", Lu Xun

RESEÑA NOVELA

"La verdadera historia de A Q" , Lu Xun (1881 1936) - A Q -nombre dudoso- es uno de esos desechos humanos que sólo son llamados para efectuar tareas enojosas, normalmente acompañadas de burlas y pescozones. Radicado en la aldea de Wei-Chuang, vive de caridad en el Templo de la Diosa Tutelar. Su fortuna sube y baja, más bien lo segundo, y él no termina de entender los acontecimientos, entre los que debemos incluir a las mujeres. El intento lamentable de aproximación hacia una de ellas le supone el ostracismo social. Decide entonces marcharse a la ciudad, de donde regresa con la bolsa repleta de dinero, lo que le granjea el respeto de sus paisanos hasta que éstos descubren de dónde provienen sus caudales. Llama la atención en esta breve novela, en primer lugar, su intemporalidad, que permitiría situarla en épocas pasadas de China, en perfecto parangón con las obras clásicas antiguas. Por otro lado, si bien de forma elíptica, la sempiterna losa de los exámenes oficiales, que servían para colocar a determinados personajes en el escalafón administrativo, del que curiosamente -o no tanto- quedaban excluidos individuos de verdadero mérito. Pero el auténtico valor de esta creación radica en la plasticidad con que están retratados los personajes, a veces con una mera pincelada: los humildes, como el protagonista de la historia; lo que podríamos denominar la burguesía; los funcionarios y, también e indirectamente, la masa revolucionaria, a cuyas filas de aluvión se incorporan arribistas de abolengo, como siempre ha sucedido en estos lances. Novela teñida de humor triste, en consonancia con el alma de su autor, quien, aparte de cuentos o relatos, nos dejó también ensayos, muy en particular una “Breve historia de la novela china”, traducida a nuestra lengua, y que constituye una síntesis y exposición más que logradas de la riquísima e inmensa literatura del país.