domingo, 31 de enero de 2016

"HÁRY JÁNOS (LAS AVENTURAS Y EMBUSTES DEL FAMOSO HÚSAR HÚNGARO)", Miklós Rónaszegi

RESEÑA NOVELA

"Háry János (Las aventuras y embustes del famoso húsar húngaro)", Miklós Rónaszegi (1930) - El pequeño pueblo de Nagyabony o, para ser más exactos, la taberna situada en el centro del lugar, frente a la iglesia, es donde tiene asiento nuestro hombre, húsar retirado que, mediante generosas libaciones de cerveza, relata sus tremendas hazañas a quienes desean escucharle. Hiperbólico, embustero sin malicia, ha corrido al decir de sí propio las mayores y peligrosas aventuras, de las que ha logrado salir gracias, en primer lugar y cómo no, a su valor, pero también a su inteligencia y a su astucia. Reclutado con engaños, parte a la capital junto a su amigo Marcelo Kinses y otros infelices. Le sigue llorando su desdichada novia, Isabel. Bajo la férula de Herrexum y Krúcifix, respectivamente sargento y comandante, Háry János se verá envuelto en distintas peripecias que incluirán su encuentro con el diablo -el cual, conforme a su oficio, intentará comprar su alma- y la cercanía y amistad del emperador y, muy particularmente, de su hija María Luisa, lo que provocará los celos de su novia. El fabuloso húsar llegará a combatir, galantemente, con las amazonas del país que atraviesa en dirección a Francia, llegando a contactar con el mismísimo Napoleón, con quien estará a punto de cruzar su sable, nunca mejor dicho, y del que, dicho sea de paso, no sacará una opinión muy favorable. En las breves páginas del libro, asistimos a guerras, sucesos maravillosos y traiciones. Tierno, fantástico y sencillo, el relato -basado en un personaje real de hará un par de siglos- está fuertemente arraigado en el folklore húngaro y centroeuropeo y ha inspirado distintas creaciones; entre las cuales, la ópera del mismo nombre, a cargo del gran músico húngaro Zoltán Kodaly. Lectura juvenil y para los que necesiten un soplo de frescura o ingenuidad.



jueves, 28 de enero de 2016

HEMINGWAY Y SU DECÁLOGO PARA ESCRITORES


Éstos son los consejos que, por lo visto, daba Hemingway a los que deseaban menear vocacionalmente la pluma. Lo he sacado de Twitter, así que le doy el crédito que (presuntamente) se merece. Pongo en negrita lo que Ernesto dicen que decía -probablemente, sí-. Lo demás es mío. Cuando tenga un rato, elaboraré yo mi propio decálogo, aunque me parece que he hecho ya algo parecido en algún sitio.

1) Permanece enamorado. ¿De qué? ¿De quién? ¿De una persona, de la vida? Qué chorrada.

2) Esfuérzate en escribir. Yo cambiaría el ‘esfuérzate en’ por el mero ‘ponte a’. El escritor, normalmente, tiende a demorar sentarse en su potro de tortura. Luego te pones, y no es para tanto. Pero a lo mejor, estamos hablando de lo mismo.

3) Mézclate estrechamente con la vida. Me parece un poco tonto esto. ¿Qué es mezclarse, y además estrechamente, con la vida? ¿Matar leones? ¿Ser empleado en una mercería? ¿Ama de casa? Explícate, Ernesto.

4) Frecuenta a escritores consagrados. Para nada. Y menos, en España, donde la consagración viene del favor, nunca del mérito. En nuestro país, el escritor es sobre todo y por encima de cualesquiera otras circunstancias, un ideólogo, progresista, por supuesto. La demostración -en negativo- la tienes ahora mismo delante de tu cara… Pero si te empeñas en frecuentar a escritores consagrados, asegúrate antes de que han muerto: toquecito con el pie y que no se muevan.

5) No pierdas el tiempo. Toda la razón. Aunque, a veces, parece que el escritor está perdiendo el tiempo, pero no. Sin que esto sirva de excusa a la vagancia.

6) Lee sin tregua. Totalmente de acuerdo. Al cien por cien.

7) Escucha música y mira pintura. Tampoco sobra, pero no es absolutamente imprescindible.

8) No intentes explicarte. Naturalmente. Explicarse es de débiles e inseguros.

9) Sigue el impulso de tu corazón. Una mierda. A ti, Ernesto, el impulso de tu corazón, aparte de cazar a lo macho (es expresión), lo que hiciste en la guerra española (parece que tu conducta habría sido mejorable) y pegarte un tiro, el impulso de tu corazón, digo / decía, no te condujo por aceptables derroteros. Ya sabemos que el escritor es inestable, pero de ahí a ‘seguir el impulso del corazón’. Esto es de Paulo Coelho, coño.

10) Calla: la palabra mata el instinto creador. Cierto. No hables de lo que escribes, ni de cómo lo haces, ni de las dificultades que estás teniendo. Entre otras razones, porque siempre habrá un melón (o una sandía) que te quiera aconsejar.



miércoles, 27 de enero de 2016

EL GALOPE ATOLONDRADO DEL CABALLERO BRAGAMONDO (Continuación de "Rencillas en la Corte")

HUMOR ENTRE CASCOTES (CAPRICHO)

(Continuación del anterior: "Rencillas en la Corte")

Hechas las paces el caballero Florián y el caballero Segismundo, llegó a la Corte de luchar contra el infiel el caballero Bragamondo, quien se apercibió en seguida de la situación del Reino. Su reacción fue muy airada, y la emprendió a mandobles con la misma espada con que matara infinidad de sarracenos, causando gran mortandad. Luego montó en su caballo y galopó furiosamente con sus mesnadas hacia determinado sitio, al que sin embargo no llegó porque, en su aturdimiento, había tomado la dirección contraria. 
El monarca, enterado de la reacción de Bragamondo, montó en cólera y ordenó se le confiscaran todos sus bienes y que su esposa, la hermosa Cunenilda, también enfadada porque Bragamondo ni siquiera había pasado por el tálamo, ingresara en un convento. 
Esa noche, Florián y Segismundo se juramentaron para traer maniatado a Bragamondo, propósito que comunicaron al rey a la mañana, quien, tras pensarlo, autorizó la expedición. Pero como Bragamondo no estaba en el lugar que ellos creían, porque se había ido por otro lado, hubieron de volver cabizbajos a la Corte, donde les hicieron befa unos enanos.
Bragamondo, que en su huida se había llevado a varios frailes, oyó de labios de éstos la penosa historia del reino mientras él combatía por la fe, y concluyó por llorar en abundancia, solicitando ser oído en confesión, de la que obtuvo como penitencia regresar y hacer las paces.
Pronto el vigía divisó desde su almena a Bragamondo a la cabeza de sus huestes, y se pensó que venía a recuperar sus propiedades y ocupar el trono eventualmente, motivo por el cual tuvo lugar una crudelísima batalla de resultado incierto, que tuvo por virtud, en las prolijas negociaciones que siguieron, aclarar malentendidos. 
Bragamondo fue restituido en sus honores, sentándose nuevamente a la mesa del Rey, mientras Florián y Segismundo, que habían dado muestras de cobardía en la batalla, volvían a juramentarse para perjudicar a la menor ocasión a Bragamondo.
La esposa de éste fue traída del convento, donde dejó fama de díscola, y se reunió en tiernísima escena con su dueño.



martes, 26 de enero de 2016

"SU ÚNICO HIJO", Leopoldo Alas "Clarín"

RESEÑA NOVELA

"Su único hijo", Leopoldo Alas “Clarín” (1852–1901) - Menos ponderada que La Regenta, la obra es uno de esos lingotes de metal precioso que, con harta munificencia, nos legó el Siglo de Oro universal de la novela, que es el siglo diecinueve. Emma Valcárcel, “hija única, mimada”, como se nos presenta desde la primerísima línea, se enamora del escribiente de su padre, Bonifacio Reyes. El idilio es bruscamente cercenado por el viejo Valcárcel. Años después, ya huérfana y en posesión de su cuantiosa herencia, se acuerda de su antiguo amor, al que rescata de su destino en México y con el que matrimonia rápidamente. En seguida comprende que el idealizado marido tiene poco que ver con sus deliquios. Bonifacio, por otra parte, sin querer llamarle calzonazos (así lo denomina en su fuero interno alguno de sus convecinos), es hombre acomodaticio, aunque no carece de recursos, los cuales explota domésticamente su esposa, refugiada en eso que podríamos denominar enfermedad imaginaria. Sin desvelar lo que sucede a continuación, sí podemos decir que Bonifacio, o Bonis, como le llama, sin asomo de cariño, su mujer, éste por un lado, y Emma, por el otro, irán sumiéndose en un romanticismo apolillado, extraído de las noveluchas del momento y de una sesgada y ratonil concepción del arte, lo que ocasiona indudable merma en la hacienda familiar. El médico don Basilio, uno de los varios que acuden al lecho de la enferma o, por mejor decir, hipocondríaca esposa, el tío y administrador, don Juan Nepomuceno, que lo ve todo y también lo calla todo, el primo Sebastián y la caterva de parientes, que forman, por decirlo así, parte del decorado, pero que acusan indudable influencia sobre Emma, tenores, sopranos, coristas y músicos en general, algún cura de montaña, Eufemia, la criada… integran todos ellos un fresco provinciano, pintado mediante el humor, la ironía y el sarcasmo, también con cinismo triste y compasivo, valga la paradoja. Bonifacio siempre ha querido perpetuarse en su hijo, el que no viene, pero que termina acudiendo a la convocatoria inconsciente de su padre… Obra deliciosa, en fondo y forma, en la estela directísima de Cervantes.



lunes, 25 de enero de 2016

DE ACTUALIDAD



      A lo que se está cociendo



UNO: La traición encuentra siempre un justificante moral.
DOS:  Si eres de los que se crecen en la adversidad, estás en el país adecuado.
TRES: La libertad es cara. Por esta razón, muchísimas personas se niegan a pagarla.
CUATRO: “Aquí esto no puede pasar”. Pocas afirmaciones, en principio, tan miopes.
CINCO: Los ujieres del Congreso se han convertido en paradigma de respeto y elegancia.
SEIS: Deberíamos hacer la prueba de pasarnos un año sin gobierno. El país que lo ha intentado ha mejorado.
SIETE: La libertad de expresión retrocede en sentido inversamente proporcional a su enfática defensa.
OCHO: Hay que respetar a la que reivindica algo desnudándose los pechos. Pero si glosas esos mismos pechos, que todo el mundo ha visto, eres machista.
NUEVE: Escandaloso: la mayoría de mujeres quieren y respetan a los hombres, desafiando la pertinaz campaña contra ellos.
DIEZ: Los hombres, por regla general, ni violan ni asesinan a mujeres, ni se les ha pasado tampoco jamás por la cabeza. Y encima, mayormente las quieren.
ONCE: Ojo con el que, desde la política, te quiere hacer feliz.
DOCE: Contra la corrupción, no hace falta ningún pacto. Con no corromperse, vale.
TRECE: Si te llaman machista, fascista o sexista… casi con total seguridad vas por buen camino.



domingo, 24 de enero de 2016

"TINA", Herman Bang

RESEÑA NOVELA

"Tina", Herman Bang (18571912) - Bastante desconocido en nuestro ámbito, este autor danés nos ofrece una novela intensa, donde la paz doméstica, el amor y la familia se funden con la crueldad de la guerra, retratada aquí principalmente en la retaguardia, tanto o más espantosa que el propio frente. El personaje que da título a la obra, la cándida, sencilla y amorosa Tina, repasa todas las gamas de la vida, desde los recuerdos infantiles, llenos de felicidad y que parecían eternos e inmutables, hasta el momento actual, que difícilmente puede ser más doloroso. La guerra contra los prusianos es el escenario, para ella, donde se pinta una tragedia aún mayor, no por desconocida e íntima menos terrible. Los padres de la joven, pareja anciana al límite de sus fuerzas, el intendente Berg, movilizado para el frente, y su familia, desarraigada del lugar, junto con otros personajes notables y del pueblo, recorren su camino sin entenderlo, oscilando entre el optimismo por el resultado del esfuerzo bélico y la patente realidad que les envuelve. Los niños, los heridos, los animales, los ancianos y las mujeres, todos ellos diríase que representados en la pobre Tina, son los auténticos protagonistas del relato. Y el amor. Un amor sin condiciones que se ve sometido a una prueba extrema, demostrando que el corazón humano -el de Tina, como símbolo- tiene su límite de resistencia. Que el tiempo pasa -y el tiempo feliz, más todavía- es algo que tardíamente se aprende. También, el desatino de la guerra. Entrañable novela, deja el alma repleta de culpa y de congoja.



jueves, 21 de enero de 2016

LA NUEVA CENSURA


Hoy Iker Jiménez me lo da hecho. La naturaleza tiene horror al vacío. Y si quienes tienen la obligación de preservar nuestra libertad -periodistas, creadores de opinión, políticos...- no lo hacen, sino que miran interesadamente hacia otro lado, no es raro que surja en otro ámbito -también periodístico, por cierto- quien recoja la antorcha que no pocos de aquéllos sofocaron o ayudaron a sofocar. Como decía Aquél -sabrán a quién me refiero-, "Si callan éstos, hablarán las piedras". Bien por Iker.

Enlace a la página que incluye el vídeo con lo que dice



miércoles, 20 de enero de 2016

RENCILLAS EN LA CORTE I (Estampa de nada estricta actualidad)

HUMOR ENTRE CASCOTES (CAPRICHO)

El caballero Florián fue tocado en sus partes por el caballero Segismundo, quien a su vez sufrió la afrenta de un joven que no fue identificado, pero a quien muchos supusieron el encargado de vaciar el orinal del rey, Tristán. El caballero Florián huyó a los montes, donde cometió tropelías. Y Segismundo prometió una bolsa de oro a quien le trajera maniatado al atrevido, que, al contar con la protección del monarca, felicísimo de sus servicios, se tenía por impune. 
Segismundo, mientras maduraba su venganza y sembraba la Corte de espías y sicarios, extendió el uso vergonzoso de que fuera víctima, y rápidamente los gentilhombres sufrieron en sus carnes la vejación. Y en uno de los corredores del castillo, el propio rey sintió que mano anónima le hacía burleta en la entrepierna, proclamando de inmediato un edicto que prohibía la costumbre, que no hizo sino arraigar, contribuyendo a que el herrero trabajara día y noche fabricando unos a modo de receptáculos de hierro que hacían virtualmente imposible tal insania. 
Mientras tanto, el caballero Florián, cansado de perpetrar desmanes, regresó subrepticiamente a la Corte y se enteró de la costumbre, sabiendo a la par que sólo él se hallaba al descubierto. Al haber vuelto furtivo, no se decidía a visitar al herrero, solicitando el artilugio. En la fonda donde permanecía escondido –el posadero le era fiel a causa de un antiguo servicio-, cavilaba en la forma de procurarse protección, y no encontró más salida que, amparándose en la noche, despojar a un caballero, el cual resultó ser el propio Segismundo, quien identificó a su agresor a la luz de un rayo de luna que se filtró de una nube.
Estando los dos en tablas, se enconaron paradójicamente todavía más los odios. A todo esto, Segismundo seguía incansable intentando humillar a Tristán, sólidamente protegido por el artefacto y por el rey.
Florián y Segismundo, con su bando respectivo de leales, se enfrentaban a pica y espada por las noches, y el amanecer mostraba un rastro de cadáveres que, más de una vez, el rey contempló desde su almena.
Llegaron viajeros a la Corte, los cuales, muy perplejos, también visitaron al herrero. El rey los recibió y aquéllos expresaron una queja. El monarca, por toda respuesta, se puso en pie y abrió su capa. Los viajeros se marcharon esa tarde. Horas después, Tristán fue sorprendido vaciando un orinal de su regio contenido y los dos bandos se cebaron entre sí con crueldad.
El rey ordenó la paz so pena de destierro, y dispuso que lo que hasta entonces fuera infamia constituyera en adelante saludo marcial de caballeros. La Iglesia puso algún reparo, pero, en aras de la concordia, acabó sancionando el deseo del monarca.

(Continúa en "El galope atolondrado del caballero Bragamondo")



martes, 19 de enero de 2016

"EL EXORCISTA", William Peter Blatty

RESEÑA NOVELA

"El exorcista", William Peter Blatty (1928) - Esta novela, basada en un hecho real, sirvió de base a uno de los mayores éxitos del cine de terror de todos los tiempos. Su tema resulta actual y aún podría decirse que se ha quedado corto, dada la proliferación última de casos. Una niña que vive con su madre comienza a experimentar sucesos extraños que van en incremento. Su personalidad y su carácter se transforman de manera horrible, pareciendo manifestarse, a través de ella, un ser manifiestamente perverso. La psiquiatría fracasa al intentar curarla, por lo que la madre, después de muchos titubeos, recurre a un exorcista. La lucha contra el Maligno ha comenzado. La novela toca de manera brillante una realidad que muchos niegan: la existencia de seres espirituales extremadamente inteligentes y malvados, dedicados a la ominosa tarea de tentar a los humanos buscando su condenación eterna. Y estos seres, en ocasiones, no raramente después de que la persona juguetee temerariamente con lo paranormal -la Ouija, por ejemplo-, pueden llegar a poseer a los humanos. La narración, muy dialogada, donde se van exponiendo las fases del terror y su combate, resulta fluida y absorbente y, bajo sus aspectos más literarios y dramáticos, encierra un verdadero tratado sobre la fe, también sobre su falta -uno de los sacerdotes implicados está en ese momento en plena crisis- y, en suma, sobre el destino humano individual sobre la tierra y más allá, nunca mejor dicho. Novela de terror, thriller también -hay una investigación policial en curso-, no ha sido hasta el presente superada en el asunto que trata. El autor se ocupó del mismo tema, aunque con diverso enfoque, en “Legión”, título que alude al versículo de Marcos donde multitud de demonios se revelan ante Jesús.



lunes, 18 de enero de 2016

A MÁS A MÁS



             A lo  menos  



UNO: Hay cosas que parece imposible que puedan llegar a suceder. Por ejemplo, que concluya alguna vez el mes de enero.
DOS: Hermoso y poético contemplar desde tu ventana la calle barrida por la lluvia. Pero si tienes que salir, se le va de golpe toda la poesía.
TRES: La sabiduría humana acaba depositándose en los libros. También, la estupidez.
CUATRO: La velocidad de un ejército es la de su hombre más lento. Pero si a este hombre se le azuza, ya no.
CINCO: Cambiar es bueno. Aunque depende mucho de lo que estés haciendo.
SEIS: Si algo es cierto es que a una cosa sigue otra.
SIETE: Hay libros que se pueden leer por cualquier parte. Otros, por ninguna.
OCHO: Que la tierra sea redonda hincha un poco. Mejor, la tierra plana o la tierra hueca.
NUEVE: Que te coma una fiera tiene que doler.
DIEZ: En qué momento dejó de llamar a nuestra puerta el vendedor de enciclopedias.
ONCE: “Hay que confiar en nuestros gobernantes”. Los cojones.
DOCE: El hombre auténtico se tiene que haber defendido a tiros por lo menos una vez.
TRECE: Que todos seamos iguales es como pretender que todos los libros cuenten similar historia y tengan el mismo número de páginas.



domingo, 17 de enero de 2016

"LA ESCALERA DE HIERRO", Georges Simenon

RESEÑA NOVELA

"La escalera de hierro", Georges Simenon (19031989) - Etienne Lomel trabaja de representante para la imprenta de su mujer, Louise. Anteriormente ella había estado casada, pero el marido falleció. El piso donde viven comunica con la tienda por medio de una escalera interior de hierro, la que presta su título a la novela. Lomel se siente indispuesto después de las comidas y consulta varios especialistas, algunos a espaldas de su esposa, a la que también esconde las anotaciones que va escribiendo sobre su estado por recomendación del médico… Sirva esta obra como muestra de otras muchas salidas de la fecunda imaginación del novelista, incansable y profundo escudriñador de la naturaleza humana en todos sus repliegues. Los diversos y múltiples ambientes que evoca (o por mejor decir atmósferas), tantas veces claustrofóbicos, aparte de emocionar y conmover, han llevado a crítica y escritores a situarlo como legítimo heredero de Balzac y Zola. El creador de Maigret, pilar del género policial y de misterio, encuadra normalmente sus fábulas en escenarios parisienses o provincianos, sin excluir lugares más exóticos, los cuales a las pocas páginas creemos conocer de siempre, y ello con un estilo sencillísimo, accesible a un amplio espectro de lectores. Los personajes, tanto principales como secundarios, no pocos con su zona de sombra o de misterio, están perfectamente dibujados, en buena parte gracias a detalles mínimos y secundarios, más allá de la peripecia que constituye el núcleo de cada novela, muchas de ellas, sin exagerar, obras maestras. Simenon se sitúa como figura destacada de la novelística francesa, consideración que tuvo desde sus comienzos y que va indudablemente en alza.



jueves, 14 de enero de 2016

DICE LA MERKEL

La Merkel ha dicho/hecho numerosas tonterías, empecemos por ahí. No en vano, se dedica a la política y los políticos, ya se sabe, se sitúan de manera más o menos consciente al margen de la realidad. Pero últimamente ha soltado una pepita sobre la que conviene reflexionar un poco. Europa -ha expresado- debe volver a Dios, a la Biblia, a sus raíces cristianas. Para que nos vaya mejor, porque hasta ella, que ya es decir, se ha dado cuenta de que el camino que recorremos nos conduce al precipicio.

Son muchos, en número creciente y desde distintas periferias, los que han ido llegando a esta conclusión (algunos lo sabían de siempre). Sin Dios, el hombre (y la mujer) perecen. Y esto ¿por qué? Si tienes paciencia te lo explico.

Leyendo la Biblia, uno se da cuenta de que cada vez que el Pueblo Elegido cumplía los mandatos del Eterno, le iba bien, en todos los aspectos, material y económico incluidos. Iban al Templo a rendirle culto y, paralelamente a su vida espiritual, veían crecer en paz y prosperidad a sus hijos, siendo respetados por los numerosos enemigos que acechaban las fronteras. En cambio, cuando abandonaban a Dios entregándose a la idolatría, baales, orgías, etc., desoyendo y atribulando a los profetas que les afeaban la conducta, eran invadidos, vencidos y deportados, bien por los egipcios, ora por mesopotámicos.

Lo estoy contando a grandes rasgos para que hasta tú lo entiendas. Comprendo que repliques eso tan manido de lo cruel que se muestra Dios con este comportamiento. Con un ejemplo de lo más simplón, y si eres objetivo, te darás cuenta de que nada más lejos.

Imagínate un paraje inhóspito y helado, a muchos grados bajo cero. imposible sobrevivir allí. Pero a alguien se le ocurrió la genial idea de encender un fuego. El fuego es gratis. Calor a las familias, bienestar, y qué a gustito se está en casa. Pero qué pasa si te alejas voluntariamente de ese fuego. Que desfalleces, enfermas y sucumbes. La culpa, se ve claro, no es del fuego, que ahí sigue dando su calor a los que a él se acercan. La culpa es tuya, por haberte alejado de ese fuego. El fuego es Dios y tú el que se distancia de su vera. Aquí lo dejo. 

Y un saludo a la Merkel, que, al menos en este aspecto, cae del burro.



miércoles, 13 de enero de 2016

PERORATA (A lo que quedó encerrado en el tintero)

HUMOR ENTRE CASCOTES (ENIGMA)


El cabeza de familia, durante la cena:

-Hemos pasado tiempos muy difíciles. Vuestra hermana se fugó con el acróbata, y a saber en qué lugar de mala muerte se encuentra ahora… y en qué estado. Vuestra madre, mi querida esposa, incapaz de soportar la afrenta y el bochorno, rindió su alma, no sin antes tener la grandeza y generosidad de bendecir a la proterva. El ala izquierda de la casa se hundió sincrónicamente aquella noche, y todavía debemos dar gracias de que no ocasionara mayor desgracia. El ala derecha imitaría a su gemela al día siguiente. Carecemos de fondos para reconstruir la mansión. Las últimas inversiones no han rendido lo que esperaba; más aún, se han llevado el grueso y las hijuelas de todos nuestros bienes. Yo casi soy un anciano, los bríos me han ido abandonando al compás de los reveses. Pero hay algo que conservo y que quiero legaros como mi joya más preciada. Lo recibí de mi padre en su momento, y ha significado en mi existencia un faro luminoso en medio de tantos avatares. Hay épocas de prueba como la que venimos pasando largamente, y lo que en seguida os voy a revelar será como bálsamo para las heridas del momento. Vuestra hermana no está aquí para ser, con vosotros, la depositaria del tesoro inapreciable que, en breves segundos, oiréis de mis labios. Ella, ahora lo sé, se desvió tempranamente con la lectura de esas noveluchas que quemé, en purificador auto, la misma noche de su partida clandestina. ¿Qué encontró, me lo pregunto, en ese saltimbanqui que, rotundamente mejorado, no tuviera a su alcance en el sano círculo familiar y de amistades, las cuales últimas, lo menciono de pasada, nos han abandonado? ¿Por qué tuvo que desoír mis advertencias? ¿Qué arcano encierra que las oraciones de su madre no fueran dique infranqueable para su desazón y subsiguiente huida? No está en mi mano responder a esto. Sí, culminar mi arenga con lo que he anticipado en las palabras precedentes. ¿Estáis dispuestos? Allá va. Pero id comiendo, que se nos enfría la bazofia. 



martes, 12 de enero de 2016

"EL MAGO", John Fowles

RESEÑA NOVELA

"El Mago", John Fowles (1926–2005) - ‘Maravillosamente pertrechado para el fracaso, salí al mundo’. Con esta frase de la tercera página, comienza propiamente la novela. Nicholas Urfe abandona Londres (y a su novia) en respuesta a un anuncio de profesor de inglés en la pequeña isla griega de Phraxos. Su verdadero objetivo es escapar de las responsabilidades de la vida adulta y de pareja. ‘En nuestros tiempos’, se dice también casi al principio, ‘no es la sexualidad lo que a veces asoma su feo rostro, sino el amor’. Comienza para Nicholas una aventura personal donde cobran absoluto protagonismo el misterioso Conchis y unas igualmente enigmáticas gemelas, encargadas al parecer de seducirlo, aunque también parecen abrigar otro propósito. Existen indicios en la isla de otro habitante que no se decide a presentarse. A través de una serie de juegos dramáticos y teatrales, Nicholas habrá de discernir dónde está la realidad, de qué orden está compuesta y si acaso está siendo objeto de una broma macabra, lo que le lleva a cuestionar sus planteamientos anteriores sobre el amor, su vida personal y la existencia en general. Nicholas se ve zarandeado por los juegos que le propone Conchis, mascaradas atrayentes, perversas, como si aquél fuera un dios caprichoso que se divierte en tirar de los hilos de su desorientada marioneta. La verdad se presenta caleidoscópica, como si cada nueva percepción contradijera la precedente, sumiendo al protagonista -y al lector, a éste con gozo- en una perplejidad inacabable y absorbente. Mezcla de novela gótica, de iniciación, sentimental, filosófica y erótica… es la obra el verídico reflejo de una época, la del pasado siglo, marcada por la confusión y la carencia de sentido. El misterio está presente en cada página de esta voluminosa novela que no concede respiro. Clásico absoluto de un autor imprescindible, autor también de la quizá más conocida ‘La mujer del teniente francés’.



lunes, 11 de enero de 2016

PELDAÑOS DE ESCALERA



    Al que la sube



UNO: Si al cuatro le sumas dos, raro sería que no te diera seis.
DOS: Es duro ser mujer… hoy día.
TRES: Dos es más que uno. Pero que no olvide nunca el dos que se compone de unos.
CUATRO: El derecho de pernada no ha caído tan en desuso como se cree.
CINCO: La línea, sea recta, curva o quebrada, tiene que guardar pues eso, la línea. De lo contrario, se convierte en otra cosa.
SEIS: Bermúdez y Olaizola no se conocerán jamás. ¡Y no lo saben!
SIETE: Si al siete -o cualquier otro número- le restas esa misma cantidad, para este viaje no necesitábamos alforjas.
OCHO: No conozco a nadie, y menos cercano, que tenga un rebaño de elefantes.
NUEVE: La princesa de cabellos de oro es la única con derecho a peinarse a la ventana.
DIEZ: Si la miras todo el rato, la semilla tiene pudor y no germina.
ONCE: Tarzán de los Monos era libre. Por eso, le capturaban siempre.
DOCE: Si yo tengo cinco mil libros y mi vecino veinte, esto no quiere decir que yo le haya estado robando a mi vecino.
TRECE: El hombre que inventó la resta tendía más bien al pesimismo.



domingo, 10 de enero de 2016

"BOQUITAS PINTADAS", Manuel Puig

RESEÑA NOVELA

"Boquitas pintadas", de Manuel Puig (1932–1990) - Folletín, tragedia y pinceladas de comedia. Desolador registro de la vida provinciana de la clase media argentina, hacia las décadas de los treinta y cuarenta del pasado siglo. La sensibilidad del autor le sirve para la disección de sendos corazones, nunca mejor dicho: los unos, femeninos, esperando una suerte de milagro de amor; los otros, masculinos, con el doloso cargo de no hallarse a la altura de la llamada misteriosa de la mujer, culpa de su egoísmo o tosquedad. Todo ello entrelazado por el hilo de los seriales radiofónicos y los tangos, también el cine y el teatro, que son en conjunto el alimento y el bálsamo de vidas tan grises y reptantes, podríamos decir. Un mundo de chachas, de amoríos de portal, de hijos ilegítimos y de otros que, no siéndolo, parecen haber sido arrojados a este mundo por azar; y sueños rotos, por cursi que suene la expresión. Las figuras de Nené, Juan Carlos, cuya noticia de su muerte abre la novela, su madre, su hermana Celina, Mabel… y distintos personajes secundarios que aparecen al fondo como sombras. Y el crimen, la muerte y el perdón, imposible éste al parecer en este mundo y remitido al otro, mediante oraciones compungidas. La novela es muy triste, no tememos recalcarlo -no hay un personaje feliz en ninguna de sus páginas-, como es triste la mirada de que nace, la de su autor, tempranamente malogrado, pero que nos dejó media docena larga de obras maestras, elaboradas de la misma materia quebradiza, que es la de vivir. De su vivir.