jueves, 31 de marzo de 2016

LO QUE NO HAY QUE DECIR NUNCA DE:


(He puesto en negrita la expresión melona. A más melón, más la utilizas. En general, al hablar y al escribir, se deben evitar los tópicos y los clichés, salvo en sentido irónico. Téngase en cuenta, sin embargo, que el lenguaje es maraña de tópicos y frases hechas, comúnmente aceptados. No podríamos hablar ni entendernos sin ellos. Pero todo tiene un límite, que diría el clásico. ¿Qué clásico? Vete a saber, la expresión es tópica, con lo que se demuestra lo que viene a continuación.)

1) El paso del tiempo: que es inexorable.
2) La sabiduría de alguien (sobre todo si es de pueblo): que es ancestral.
3) Una mujer: que tiene andares felinos.
4) Enclaves tirando a pequeños: su gente.
5) Enclaves más bien grandes: el pueblo.
6) Perplejidad o pasmo: grandemente sorprendido, si es para bien, gratamente sorprendido.
7) Los viejos: los más mayores o tercera edad.
8) Una madre muy trabajadora con hijo a su cargo: madre coraje.
9) Un padre: aquí no pongo nada, poner algo.
10 El invierno: ola de frío.
11) El verano: ola de calor.
12) Una mujer: que está oprimida (el hombre, como es sabido, nunca lo está).
13) Hambre: de siglos.
14) Forma de ser: idiosincrasia, y si pones peculiar idiosincrasia sacas nota.


miércoles, 30 de marzo de 2016

LA ESCRITURA (A LO QUE ACECHA)

HUMOR ENTRE CASCOTES (ENIGMA)

A través del ventanal del edificio histórico donde le permitían trabajar, entraba el sol a raudales en la tarde de domingo de aquella temprana primavera. Por la mañana había llovido, pero después el tiempo se serenó, pareciendo anticiparse en el aire el perfume de las flores de los parterres de la plaza, a las que todavía faltaban semanas para abrirse.
En la mesa, el grueso mazo de folios que contenía el manuscrito de la novela, en cuyos últimos toques se ocupaba: alguna coma, unos pocos adjetivos y adverbios suprimidos. Era la historia quintaesenciada de una época, en la que se fundía la trágica peripecia de una saga familiar con chuscos episodios protagonizados por la servidumbre, todo ello sobre un fondo sangriento de interminables guerras. 
Cogió el bolígrafo y prosiguió la labor de corrección, prácticamente ultimada. Se sabía la novela de memoria, y podía empezar a recitar por cualquier sitio prosiguiendo hasta el final, sin mirar más que espaciadamente el texto.
Avanzada la tarde, fue por primera vez consciente de uno de esos crujidos de los que son pródigos los casones con varios siglos a su espalda. Siguió escribiendo, sus ojos más cerca de los folios ante la progresiva luz menguante.
La segunda ocasión el ruido fue más nítido, coincidiendo con que el sol traspasaba definitivamente los tejados al otro lado de la plaza, la cual se oscureció de repente, mientras un viento frío agitaba las todavía desnudas ramas de los árboles. Su mente se pobló de sangrientos episodios, aquelarres, sórdidos intereses de familias decadentes, incestos: los temas que llenaban su novela.
La tercera vez el ruido se entreveró de llantos de niños y mujeres, crepitar guerrero y una risa violenta y demoníaca que habría de sentir espeluznado en sus oídos, mientras abandonaba la habitación en que había trabajado, descendía las amplias escaleras y alcanzaba el zaguán, sin posibilidad ni fuerzas de descorrer el cerrojo para alcanzar la calle. 
Lo encontraron muerto sobre las losas del portal al día siguiente, lunes, jornada en que el invierno, contra predicción sustancial de meteorólogos, volviera a hacer inequívoco y rotundo acto de presencia.

martes, 29 de marzo de 2016

"LA SIN DOTE", Aleksandr Nikolaevich Ostrovski

RESEÑAS TEATRO

"La sin dote", Aleksandr Nikolaevich Ostrovski (18231886) - Larisa Dimitrievna se acaba de prometer en matrimonio con Karandishev, inexperto funcionario sin fortuna. Ella no le ama, pero él la acepta sin dote. La joven mantuvo hace un tiempo relaciones con otro, que la abandonó sin mediar explicación. Ahora, este hombre reaparece. Irresponsable y prepotente, sus caudales han ido menguando. La madre de Larisa, mujer frívola, arruinada y atenta solamente a su interés, le recibe familiarmente. En la provinciana ciudad a orillas del Volga, donde se deben guardar las apariencias, surge un hervidero de rumores, al que se suman, en diverso grado, el viejo y rico Knurov, que no sabe prácticamente qué hacer con su dinero, Vozhevatov, pujante joven que va camino con el tiempo de igualarle, y personajes de orden menor, cómicos, gitanos, camareros, que participan igualmente y de manera decisiva en la trama. Karandishev habrá de encarnar un papel triste y deslucido, que le pondrá en el punto de mira de los burlones de la ciudad, no tan malos como inconscientes y de los que nunca escasean en el mundo. Esta tragedia, como alguna otra del autor, tiene un aire diríamos lorquiano, con una madre que esconde su egoísmo e interés bajo capa de atolondramiento y de dulzura, lo que atraerá la desgracia sobre la casa, y una hija sin otra defensa ante la vida que su propio juicio, que resultará insuficiente a todas luces. Al fondo del decorado, inmenso y siniestro, el río Volga, simbolizado aquí como amenaza. Autor con numerosa producción, pero muy poco traducido al castellano, mereció elogios, entre otros, de Turgueniev y Gorki.



lunes, 28 de marzo de 2016

AFORISMO GORDO Nº 19


 

Al pensamiento positivo


AFORISMO GORDO DIECINUEVE: No importa cómo te llames ni quién seas. No importa de dónde vienes ni a dónde vas. No importa tu destino ni tu origen. No importa tu equipaje ni lo que hayas hecho. No importa lo que hayas dejado en el camino. No importa lo que buscas ni lo que quieres conseguir. No importa si sufriste o disfrutaste. No importa las veces que pudiste equivocarte ni aquellas en que te sentiste defraudado. No importa las veces que lloraste ni cuando, derrotado, quedaste tendido en la cuneta. Cómo cojones meterte en la cabeza que nos importas a todos una mierda.



domingo, 27 de marzo de 2016

"GILGAMESH EL REY", Robert Silverberg

RESEÑA NOVELA

"Gilgamesh el rey", Robert Silverberg (1935) - Los autores de ciencia ficción, en su crítica y censura del presente o angustiosa interpelación al futuro, no es raro que también expresen una cierta añoranza del pasado, evocando o recreando sus mitos y leyendas. El Poema de Gilgamesh es la primera epopeya de la historia. Compilado hará unos cuatro mil años, registra las hazañas del mítico rey de Uruk, en el país de Sumer, parte meridional de la llanura mesopotámica. En esta remota historia, reconstruida a partir de distintas tablillas en escritura cuneiforme, se inspira la presente obra del celebrado autor del género. La fuerza y la poesía de la antigua épica se expresa aquí como si de un de un relato moderno se tratara, pasando por todos los importantes temas que refleja la epopeya, principalmente el amor, la muerte, la amistad y el destino de ultratumba. Es el héroe quien narra su vida en primera persona. Fallecido su padre, el trono pasa a Dumuzi y Gilgamesh huye al vecino estado de Kish. Al morir Dumuzi, él regresa. Se casa con Inanna, sacerdotisa y encarnación de la diosa de este nombre. Conoce a Enkidu, con quien le une estrecha amistad y en cuya compañía corre las aventuras que cuenta el antiguo Poema, combinándolas aquí con la indagación psicológica natural de nuestra época. Sin contar más, en honor de quienes ni siquiera conozcan el Poema, la narración recoge, a través de numerosos episodios, el panteón sumerio en su relación directa con los hombres, la sociedad, la clase sacerdotal y dirigente, el pueblo vinculado a las cosechas, la naturaleza... sobre los que planea el tema principal de toda la obra: el anhelo de inmortalidad. Gilgamesh, en su poder, arrogancia y sufrimiento, prefigura al griego Hércules y, en genial recreación contemporánea, al propio Tarzán de las novelas, tan pobre, infiel y esquemáticamente vertido a la pantalla.



jueves, 24 de marzo de 2016

VIENTRES DE ALQUILER (una aproximación al salvajismo)


El vientre de alquiler, o gestación subrogada, como prefieren llamarla los indinos, ha intentado salir adelante en una comunidad principalísima de España. Al parecer, lo apoya todo el mundo, izquierdas y derechas, con pocas y nobles excepciones. No importa que de momento haya fracasado. Volverán a intentarlo cuando las circunstancias sean más propicias, quiere decirse cuando la tradicional comida de tarro, también llamada campaña propagandística, que la harán por tierra, mar y aire, socapa de ampliación de derechos, haya surtido los efectos deseados. Lo de la ‘gestación subrogada’ además de mamarrachos, sois cursis– significa ni más ni menos que vuelve la esclavitud, porque supone aprovecharse de una pobre señora en su doble indigencia moral y de bolsillo. Sí, sé que se dice que no cabe intercambio económico o mediación de este tipo, pero ésta es la habitual coartada o milonga a que se agarra uno y además quedas molón. Claro que habrá pasta por el medio. ¿Nos tomáis por idiotas? Qué motivo, si no, tendría la ‘gestante subrogada’ para prestarse a la, por lo menos, incómoda, molesta y alambicada operación, pues un embarazo no es cosa de broma. Por las mismas, y ya que nos ponemos maripuris, que es lo que se estila, podíamos referirnos a la prostitución como coño de alquiler o coito subrogado, pero no lo harán porque suena muy peor, dirán ustedes. El lenguaje se ha vuelto melifluo y canalla. Acordaros tú cuando comenzó, ya va haciendo años, a denominarse al aborto interrupción voluntaria del embarazo, porque lo de aborto sonaba como bestia, que es lo que es: arrancar a un hijo de las entrañas de su madre, con el aturdido beneplácito de ésta, lo que ya es de nota. Ningún ser humano tiene derechos sobre otro, a ver si algún día lo aprendemos. Obligaciones, sí, principalmente con los humildes, débiles, menesterosos y sufrientes. Derechos, no.  ‘A veces me entra tristeza y otras veces depresión’, que nos cantaba aquel Cafrune. Y me pasa también por la cabeza si, visto lo visto y a lo que estamos llegando, la guerra aquella mundial número dos no la ganaron, junto con los de la hoz y el martillo, que engulleron la mitad del continente europeo, aquellos otros señores de la esvástica, primos hermanos los unos de los otros, como nos dejó claro Vasili Grossmann en su genial Vida y destino. Ambos totalitarismos fueron precisamente los que comenzaron con la ‘ingeniería humana’ que devino en sangre, y luego, ahora, se suma la parte más inmisericorde del capitalismo. Buenas tres patas para un banco. Qué monstruosa sociedad estamos creando. Eso sí, cada vez con más derechos. Tenemos tantos derechos, más los que nos irán cayendo, que llevamos el espinazo doblado bajo su peso. Ya me contarás cuando haya que ir pagando la factura. Porque siempre hay factura, a estas alturas tendrías que saberlo. Lo que nos vamos a reír.



miércoles, 23 de marzo de 2016

EL FUGITIVO III (western)

HUMOR ENTRE CASCOTES (CAPRICHO)

TERCERA ENTREGA DE TRES




                    NOTAS


FIN




martes, 22 de marzo de 2016

"EL MÉTODO BLESSINGTON", Stanley Ellin

RESEÑAS NOVELA

"El método Blessington", Stanley Ellin (19161986) - Conviviendo con un pariente de una cierta edad, cuyas costumbres o mera compañía comienzan a hacerse fastidiosas, es muy natural que una denominada Sociedad de Gerontología se presente un día a la puerta ofreciendo sus particularísimos servicios… Una maestra próxima a la jubilación puede perfectamente tener en su aula un alumno que todo el mundo considera encantador, a excepción de ella… Cabe también preguntarse si es factible reconocer tranquilamente ante el juez un asesinato y aun así quedar absuelto… O aventurar qué ocurriría si los denominados pecados capitales fueran considerados, lisa y llanamente, como virtudes… Y si sería posible que una oficina comercial poco lucida y aparente pudiera no reflejar, sino todo lo contrario, la naturaleza de su negocio… Semejantes consideraciones revelan que los seres humanos tienen tenemos más vericuetos en nuestro carácter o comportamiento de lo que sinceramente seríamos capaces de admitir. Los relatos contenidos en este volumen, exquisita y elegantemente escritos, así parecen demostrarlo, provocando de paso el correspondiente escalofrío. Oscilando entre el humor negro, por supuesto y lo siniestro, resulta cada uno de ellos una pequeña obra maestra dentro del género o subgénero denominado gran guiñol, caracterizado inicialmente por su truculencia, pero que ha ido dando paso a exponentes como los que aquí aparecen, perfectamente inmersos en la vida cotidiana. Nuestro autor es responsable de excelentes novelas policíacas, si bien donde resulta insuperable es en relatos cortos como éstos.



lunes, 21 de marzo de 2016

GOTAS QUE AMENAZAN LLUVIA



      A lo inminente



UNO: Las personas verdaderamente bondadosas se caracterizan, en esencia, porque son personas verdaderamente bondadosas.
DOS: Ser padre es incompatible con ser madre.
TRES: La comprensión humana es limitada. Se observa con absoluta claridad en determinados individuos.
CUATRO: La nieve pesa y no poco, a pesar del grácil aspecto de los copos al caer.
CINCO: La defensa de la igualdad muchas veces pretende un privilegio.
SEIS: Convivir con un gorila hambriento y desplazado de su hábitat no tiene que ser ni medio fácil.
SIETE: Del universo ni siquiera se sabe si está ahí.
OCHO: Dar lo poco, para no dar lo mucho. Existen grandes especialistas en esta martingala.
NUEVE: Los animales no necesitan hablar para entenderse ni, mucho menos, saber idiomas, aunque sea inglés.
DIEZ: La mitad de páginas de un libro equivale al total de hojas que contiene.
ONCE: Si yo fuera otro, en lugar de ser quien soy, no sería quien soy, aunque probablemente sería como soy.
DOCE: Después de mucho tiempo aguantando, un hombre explota. Pero lo normal es que se siga comportando como siempre.
TRECE: No se sabe de qué está hecha la pena.



domingo, 20 de marzo de 2016

"DESPUÉS DE DEJAR AL SEÑOR MACKENZIE", Jean Rhys

RESEÑAS NOVELA

"Después de dejar al señor Mackenzie", Jean Rhys (18901979) - Julia Martin se ha separado del señor Mackenzie, pasando a residir en un hotel barato de París. Ese hombre le viene pasando una cantidad a través de su abogado. Tras seis meses de vida solitaria, sin otra ocupación que la bebida y la lectura, el señor Mackenzie la remite un último cheque. Un mundo indiferente, repleto de odio, hostilidad y pulsiones como los celos y la envidia, es el marco que encuadra una existencia a la deriva: la de una mujer, amarga superviviente de su propia veleidad. Amigos casuales y parientes indiferentes o fríos van hundiendo a Julia en un pozo del que no sabe escapar, porque en realidad ella misma, de forma más o menos consciente, lo propicia. Retrato de una mujer en su declive, con un pasado digamos que dudoso y un futuro más que incierto, que se aferra simbólicamente a su polvera -no pocas veces en el curso de la narración recurre a ella-, buscando recuperar su juventud y su atractivo. Pero le resulta imposible enmendar los errores: en primer lugar, su relación episódica y utilitaria con los hombres, de alguno de los cuales, también hay que decirlo, se desprende cierta conmiseración; y en segundo lugar, su propia contumacia que le veda otro camino. Las habitaciones de hotel en las que vive, tristes, deslucidas, las calles, de París o Londres, los cafés, los restaurantes, las personas… todo son reflejos de un extravío cada vez más acusado. Espléndida novela en su reflejo de la soledad de una mujer que va dejando de ser joven y que un día, acaso, pudo soñar otro destino. (Ancho mar de los Sargazos es la obra más conocida de su autora. Se trata de una precuela, como se dice ahora, de Jane Eyre.)



jueves, 17 de marzo de 2016

COLECCIÓN DE NOVELAS DE MISTERIO


La Editorial Magguffo, radicada en el Desfiladero de las Termópilas, acaba de sacar a la palestra su colección de novelas de misterio, de cuyas primeras entregas hacemos gustosa referencia.

‘El misterio de la rubia teñida’. Ejercicio apasionante para dilucidar si la protagonista era rubia natural y se volvió castaña o morena, sin descartar que fuera pelirroja, o era como acabamos de decir y acabó rubia, platino o no, que también tiene su aquél.

‘El caso de la daga enjoyada’. Lo de menos es que con ella se consumara un asesinato o los que fueran. Lo principal reside en dilucidar, a partir de las prolijas descripciones que se nos ofrecen, qué clase de gemas incorporaba en su empuñadura el arma, cuál era su procedencia, sin omitir aquilatar su valor en el mercado.

‘El caso del bolero cadencioso’. Lo ponían a todas horas, principalmente de noche y a la hora de la siesta. Por qué lo hacían. Quién estaba detrás. Qué objetivo perseguían. Y si guardaba relación con aquel espantoso asesinato que terminó horrorizando a todo el barrio.

‘El caso de la primavera tardía’. Impecable ejercicio que nos muestra, en estricto orden: 1) Por qué se demoró la primavera, permitiendo que el blanquecino y duro invierno ocupara más meses de los que le correspondían en el calendario; y 2) Cuánto duró y, si acaso, ella, la primavera, invadió asimismo el tiempo destinado tradicionalmente al verano.

‘El misterio del ascensor’. Por qué había en aquel paraje un ascensor. Quién mandó ponerlo. Quién lo construyó y montó. Número de personas que ulteriormente lo ocuparon, de subida o de bajada. Su rango, posición en la vida, sus costumbres. En qué acabó aquella ilusionante empresa.

‘El caso del caballo de carreras’. Qué velocidad alcanzaba el solípedo. Las carreras que ganó. Las que perdió. El jockey que lo montó, o si fueron varios. Si el dueño sufrió presiones para que resultara amañado el resultado. Si el dueño presionó para que resultara amañado el resultado. Si la policía pilló a alguien, en referencia a esto de amañar el resultado.

‘El caso del marido hacendoso’. Hacía sin rechistar las tareas de la casa. No le gustaba nada la cerveza. Se acordaba de las fechas señaladas. Aquello tenía que encerrar un oscuro secreto. Ella se propuso averiguarlo. Lo que encontró fue más fuerte de lo que nunca pudo llegar a imaginar.

‘El misterio del colchón en la ladera’. Quién abandonó ahí, limpiamente (es un decir), el colchón. La persona o personas que durmieron sobre él a lo largo de su (prolongada en exceso) vida útil. Si hicieron otra cosa que dormir; verbigracia, tomar el desayuno, dejándolo todo perdido de migas de galletas. Por qué no se llamó al ayuntamiento, que ofrece un servicio gratuito de recogida de trastos, etcétera.

‘El caso del Evangelio perdido’. Historia pérfida y perfectamente documentada de las razones por las que el Vaticano escondió en un sótano durante siglos este papiro imperecedero, escrito en sumerio, en chino y en acadio, bajo la custodia de una orden secreta, y por qué ahora un investigador audaz e independiente va y lo saca.

‘El misterio de las tres mujeres’. Por qué eran tres. Por qué no más, o menos. Quiénes eran. Por qué se reunían en aquel café después de llevar a los niños al colegio. La razón de su charla insustancial y colorista. Y si alguna de ellas, o las tres, integraban la asociación de padres y madres de la escuela.



miércoles, 16 de marzo de 2016

EL FUGITIVO II (western)

HUMOR ENTRE CASCOTES (CAPRICHO)

SEGUNDA ENTREGA DE TRES




                        Continuará          Leer tercera entrega          Leer primera entrega

                       NOTAS




martes, 15 de marzo de 2016

"LA LLAVE DE CRISTAL", Dashiell Hammett

RESEÑAS NOVELA

"La llave de cristal", Dashiell Hammett (18941961) - Ned Beaumont es factótum y hombre de absoluta confianza de Paul Madvig, muñidor político en una gran ciudad. Se aproximan las elecciones que podrían darle un vuelco a la situación y mucha gente comienza a ponerse nerviosa. El hijo de un senador aparece asesinado a escasos metros del local regentado por Madvig. Algunos opinan que éste puede estar relacionado con la muerte y, por si fuera poco, mantiene relaciones con Janet, la hermana. En el marco de la sucia campaña que se va desenvolviendo, avanza la investigación del crimen por parte del fiscal, personaje dubitativo y corrompible, que aguarda hasta ver de qué lado van a caer el poder y la influencia, y por el propio Beaumont, figura esencial en toda la trama y prototipo del detective duro e implacable, pero al tiempo gobernado por un acusado, sobrio y escondido sentido moral. Historia de amistad masculina donde la confianza, a pesar de las apariencias, no se quiebra jamás, siendo compatible con algún encontronazo. El autor, creador del detective Sam Spade, está considerado padre fundador junto con Raymond Chandler de la novela negra, que se centra más en el análisis y crítica sociales que en la resolución del misterio. A veces, los inicios de un género -es el caso- rayan a tanta altura que la máxima y honrada aspiración de los epígonos estaría sencillamente en mantenerse a su nivel. Alcohol, mujeres, violencia y un cinismo a través de cuyas grietas, no pocas, asoman vergonzantemente la bondad y la ternura.



lunes, 14 de marzo de 2016

RADIOS DE UNA RUEDA



       Al movimiento



UNO: Si tienes cinco naranjas y te las roban todas, siempre podrás aferrarte a su recuerdo.
DOS: El dinero es sumamente aburrido y limitado. Sólo te permite hacer dos cosas: gastarlo o ahorrarlo.
TRES: Cuando ideas algo, la reacción automática inmediata es de oposición. Haz la prueba.
CUATRO: Si doblas sucesivamente cuatro esquinas, estarás a punto de volver a tropezar con la primera.
CINCO: La audacia va en sentido inversamente proporcional a la experiencia. No resulta posible conjugarlas.
SEIS: No conozco a nadie que sea propietario de una mula.
SIETE: Si tienes un cuadrado de tela y lo cortas por sendas diagonales, obtendrás cuatro triángulos idénticos. Lo que hagas a continuación con ellos es asunto tuyo.
OCHO: Tiempos en que se voceaba por las calles que un león se había escapado de su circo.
NUEVE: Un día de excursión está lleno de promesas. Es habitual que no se cumplan.
DIEZ: El que juega a la ruleta en el casino se suele creer un poco 007. Pero si pierde y su mujer le abronca, se le pasa.
ONCE: Si juntas toda la ropa que hay en el mundo y la prendes fuego, no por eso volveremos al Paraíso.
DOCE: Los colores se envidian entre sí.
TRECE: El trabajo bien hecho debe tener alguna imperfección.