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domingo, 12 de junio de 2016

"LA LUNA ES AZUL", Hugh Herbert

RESEÑA TEATRO

"La luna es azul", Hugh Herbert (1887–1952) - Patty O’Neil –de veintiún años, actriz– y Donald Gresham –de veintiocho, arquitecto– se encuentran fortuitamente una noche en la terraza del Empire State Building. No se divisa desde allí más que una densa niebla. Hablan y la charla insustancial les conduce al apartamento de Donald, donde tienen previsto tomar un aperitivo antes de acudir a cenar a un restaurante. Al piso se presenta David, amigo de Donald y padre de Cintia, que acaba de romper con el arquitecto. El padre de Patty, irlandés, bombero y hombre de rígidos principios, es el cuarto personaje, más algunos a los que simplemente se hace referencia y que cumplen un papel no desdeñable en la comedia. La conversación entre los tres primeros, y el padre, que, más que conversar, actúa, aportando su carga de brutalidad a la reunión, pone rápidamente de manifiesto que el amor no anda muy lejos, más allá y por debajo de las fingidas caras, o mejor, seductores coqueteos, con que pretende más o menos ocultarse para seguir el juego. Entre ellos, las menciones o alusiones a la joven frívola o ligera, en contraposición a la seria y responsable, no estableciéndose plenamente la división entre ellas. La obra, estructurada en tres actos más prólogo y epílogo, avanza a través de felicísimos diálogos, entre el sarcasmo, la ironía y el absurdo, recordando mucho a Miguel Mihura, lo que la convierte en una muestra perfecta del denominado humor blanco, demostrándose, a la par, que la mujer en estos lances gana siempre. Dicho de otra manera, y parafraseando el título, que la luna es azul, si ella se empeña. Nuestro autor se especializó en el cine en papeles cómicos, a la vez que hacía su labor de guionista y autor de teatro. Otto Preminger llevó esta comedia al cine en 1953.

domingo, 22 de mayo de 2016

"EL PÁJARO DE FUEGO", Lajos Zilahy

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"El pájaro de fuego", Lajos Zilahy (1891–1974) - Título tomado del famoso ballet de Stravinski, al que se alude intencionadamente al final. Viena. El barón Keller reside con su esposa Isabel y su hija Marieta en un bloque de viviendas del que el primero es propietario. El resto de los pisos los ofrece el barón en alquiler. Allí recala el famoso actor Pablo Gabriel, que ha conseguido triunfar después de dura lucha. Audaz y frívolo, es asediado sobre todo por jovencitas que le piden humildemente su autógrafo. Este personaje va a constituir, muy a su pesar, el meollo de lo que a continuación va a suceder. Una noche, en efecto, resulta asesinado de un disparo. La policía tomará declaración a los residentes: el portero y su mujer, el administrador, un médico, inquilinos, además de la distinta servidumbre de los pisos, sin olvidar, lógicamente, al propio barón y su esposa. Son interrogados también la antigua novia del actor, con quien tuvo un hijo, y el sastre del teatro, que no vive allí, pero que sirve como ayuda de cámara del artista. La investigación experimenta un giro drástico cuando el administrador del bloque atestigua haber visto una noche a una mujer subiendo de la casa del barón al piso de Gabriel. Este drama policíaco en tres actos tiene el poderosísimo aliciente de venir de mano de uno de los principales novelistas y dramaturgos húngaros del pasado siglo, que ahonda con maestría y fluidez en el alma de cada personaje, presentándonos una solución absolutamente inesperada, expresión en cierto modo de los tiempos nuevos que, en el campo social y del comportamiento, se venían anunciando por la época.

martes, 3 de mayo de 2016

"LA EXTRAÑA SEÑORA VERNON", Mary Francis Colt

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"La extraña señora Vernon", Mary Francis Colt, pseudónimo de María Fernanda Cano Caparrós (1925) - Pulcramente británica –en ambientación, estilo y personajes–, nos presenta la autora una drama policíaco digno del género. Stella Vernon, viuda tras el extraño asesinato de su marido que, de momento, permanece sin resolver; Leslie, hermano de éste y bastante más joven que aquélla, a la que pretende; Norman, el policía que investiga el crimen e igualmente enamorado de Stella; el doctor Holt y su hija Fay, que tiene su mirada puesta en Norman; el estricto Sir Joseph Mallet, su esposa Laura y el hijo de ambos, Richard, con dificultades para abrirse camino en la lucha por la vida, en lo que parece ayudarle su pareja Clara. También hay un testamento con un beneficiario declarado… y la posibilidad de que pudiera ser cambiado.Todos ellos, reunidos en la lujosa mansión de la señora Vernon y sobre los que planea un misterio más profundo que acabará explicando el inicial asesinato, dilucidando también las oscuras relaciones entre algunos de los presentes, junto con algún secreto familiar. Diálogos felices y técnica impecable que, como toda técnica que de verdad se precie, resulta invisible a primera vista. A modo de reflexión, cabe señalar que ciertos autores populares o de kiosco, como la presente autora, han aportado a la novela o al teatro más rigor, hondura y, en definitiva, arte que algunos de los considerados ‘importantes’, proporcionando de paso puro entretenimiento y diversión.

martes, 26 de abril de 2016

"LA HUELLA", Anthony Shaffer

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"La huella", Anthony Shaffer (1926– 2001) - Parodia y homenaje al tiempo de las ficciones policíacas. Andrew Wyke, hombre próximo a la sesentena y autor de novelas de este género, aficionado también a los juegos de mesa más sofisticados, invita a su mansión en el campo al joven y atractivo Milo Tindle, amante de su mujer, al que propone un juego en el que ambos resulten beneficiados. Milo acepta… pero las cosas discurren por un derrotero muy diferente al esperado. Con únicamente dos personajes en escena, nos vemos atrapados en una excitante serie de charadas o acertijos, de los que ignoramos hasta qué punto responden a la realidad o son producto de la fértil imaginación de Wyke, a la que no le va a la zaga la del propio Milo, llegando un punto en que la pugna entre el maduro y el joven parece que va a quedar honrosamente en tablas. Los diálogos son magistrales, reflejando el habla de cada personaje y de los alter ego que, tanto uno como otro, van jubilosamente interpretando, teniendo ambos como único público a su azarado, por momentos, contrincante. Esta obra de su autor, mayormente volcado en los guiones cinematográficos, es conocida sobre todo por la versión cinematográfica que realizó Joseph L. Mankiewicz, basada en este texto, tan sobrio y ceñido como rabiosamente entretenido. Deliciosa lectura para los que desconozcan su trama, que animará sin duda a proseguir con la felicísima versión que efectuó Mankiewicz para la pantalla, de la que se hizo un remake varias décadas más tarde, curiosamente con Michael Caine en el papel que en la anterior encarnara su oponente, Laurence Olivier.  

martes, 12 de abril de 2016

"EL MÍSTICO", Santiago Rusiñol

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"El místico", Santiago Rusiñol (1861–1931) - El sufrimiento es la otra cara de la moneda del amor, se ha dicho de siempre y es verdad. El padre Ramón cifra el suyo en el amor más alto, que es el amor a Dios, sacrificando otro que puede ser legítimo, el de Marta, recogida en casa por su madre y a la que el contacto con este hombre santo –que la ha enseñado entre otras cosas a leer y escribir y a apreciar la belleza– ha despertado a una vida más elevada. Francisca, la madre de Ramón, quiere a su hijo con locura y, por semejante razón, no comprende la sublimidad de su renuncia. Pero su ceguera es temporal; no así la de los ricos y favorecidos, cuyo cristianismo es epidérmico y, por qué no decirlo, les sirve de justificación y coartada para su egoísmo radical. Las personas, nos enseña esta obra, que mana directamente de las lecciones del Maestro, se pueden redimir de los peores crímenes. Cuesta bastante más, y en algún caso es imposible, desprenderse de la capa de comodidad e indiferencia, que es bastante más común y resulta infinitamente más dañina. El padre Ramón, trasunto del inmenso poeta que fue Jacinto Verdaguer, y que como él compone versos, con su oración y ofreciéndose sin reserva por los suyos –los cercanos y los que apenas ayer no conocía–, triunfa finalmente en su ciclópea empresa, entre la incomprensión de algunos y la elevada admiración de otros. Bien trazado el carácter de Francisca, cuyo egoísmo maternal y sus arranques se comprenden, y el de Marta, inmensamente generosa y vulnerable, sin olvidar los otros personajes, algunos meramente abocetados. El autor dividió su actividad entre la literatura y la pintura, siendo figura destacada de la Renaixença catalana.

martes, 29 de marzo de 2016

"LA SIN DOTE", Aleksandr Nikolaevich Ostrovski

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"La sin dote", Aleksandr Nikolaevich Ostrovski (1823–1886) - Larisa Dimitrievna se acaba de prometer en matrimonio con Karandishev, inexperto funcionario sin fortuna. Ella no le ama, pero él la acepta sin dote. La joven mantuvo hace un tiempo relaciones con otro, que la abandonó sin mediar explicación. Ahora, este hombre reaparece. Irresponsable y prepotente, sus caudales han ido menguando. La madre de Larisa, mujer frívola, arruinada y atenta solamente a su interés, le recibe familiarmente. En la provinciana ciudad a orillas del Volga, donde se deben guardar las apariencias, surge un hervidero de rumores, al que se suman, en diverso grado, el viejo y rico Knurov, que no sabe prácticamente qué hacer con su dinero, Vozhevatov, pujante joven que va camino con el tiempo de igualarle, y personajes de orden menor, cómicos, gitanos, camareros, que participan igualmente y de manera decisiva en la trama. Karandishev habrá de encarnar un papel triste y deslucido, que le pondrá en el punto de mira de los burlones de la ciudad, no tan malos como inconscientes y de los que nunca escasean en el mundo. Esta tragedia, como alguna otra del autor, tiene un aire diríamos lorquiano, con una madre que esconde su egoísmo e interés bajo capa de atolondramiento y de dulzura, lo que atraerá la desgracia sobre la casa, y una hija sin otra defensa ante la vida que su propio juicio, que resultará insuficiente a todas luces. Al fondo del decorado, inmenso y siniestro, el río Volga, simbolizado aquí como amenaza. Autor con numerosa producción, pero muy poco traducido al castellano, mereció elogios, entre otros, de Turgueniev y Gorki.



martes, 1 de marzo de 2016

"UN HOMBRE EXTRAÑO", Mijail Lermontov

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"Un hombre extraño", Mijail Lermontov (1814–1841) - Arranca la obra con agitadas turbulencias en distintos corazones. Vladimir, el hijo, escudriñador morboso de sus propios sentimientos y por ello infeliz. Paviel Grigorovich, el padre, separado de su esposa por una remota infidelidad de ésta e impávido ante los ruegos de reconciliación por parte de su hijo. Dos primas enamoradas del joven, una de las cuales declara íntima y secretamente la guerra a la otra. Algún amigo. Y una sociedad que no comprende. A veces, se está tentado de considerar la vida un encadenamiento de errores y torpeza, al menos en su aspecto más visible. Y si los viejos, muchos de ellos, están devorados por la culpa y el remordimiento, los jóvenes, con largos años por delante y a quienes se supone pletóricos de gozo, son tremendamente vulnerables, con el agravante de que su vulnerabilidad sólo los muy avisados o los que han sufrido mucho son capaces de intuir. La inexperiencia y el dolor de la juventud y el alma endurecida de los viejos vienen a ser el tema de esta obra desolada, surgida de las ansias de pureza de un autor que, como sus personajes, sufría del spleen o hastío de la vida. En cierto momento, se dice en la obra de nuestro protagonista: “una inteligencia mordaz y profunda al mismo tiempo; deseos que no tienen límites y carácter variable”. Y ninguna guía, añadiríamos nosotros. En ocasiones, la obra anuncia lo que va a ser el escritor; en otras, es expresión de su biografía. Este drama romántico, como él mismo se define, habla aquí del primer supuesto. El sufrimiento, en la vida y en las artes, siempre está de actualidad.



domingo, 28 de febrero de 2016

"SOLA EN LA OSCURIDAD", Frederick Knott

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"Sola en la oscuridad", Frederick Knott (1916–2002) - Suzy y Sam son una joven pareja de recién casados. Viven en un apartamento situado en un sótano, en Nueva York. Ella ha quedado ciega a raíz de un accidente. Sam trabaja de fotógrafo. Hace poco, ha regresado de Canadá con la muñeca que una mujer le confió en el aeropuerto para entregarla a una niña ingresada en un hospital. Declina la tarde. Afuera llueve. El marido debe acudir a una cita de trabajo. La radio ha difundido la noticia de un asesinato en la zona. Suzy queda sola en el apartamento, con la visita intermitente de Gloria, irritante niña de la vecindad que se encarga de la compra. Este drama policíaco, que gira completamente en torno a la esposa, desarrolla con creciente interés la siniestra aproximación de varios delincuentes a la indefensa Suzy, la cual debe hacer acopio de toda su inteligencia y sangre fría para sortear los peligros. En esta situación, la ceguera, más que un inconveniente, puede ser una ventaja... El autor fue un dramaturgo muy poco prolífico -autor únicamente de tres obras-, pero extraordinariamente exitoso. El texto fue llevado al cine, con la memorable actuación de Audrey Hepburn en el papel de Suzy. Escenografía y montaje, muy complejos. Alfred Hitchcock se encargó de dirigir otra obra suya: Crimen perfecto.



martes, 16 de febrero de 2016

"EL LEÓN DORMIDO", Graham Greene

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"El león dormido", Graham Greene (1904–1991) - El doctor Callifer, filósofo ateísta que ha difundido profusamente su credo a través de sus publicaciones, está a punto de expirar. La agonía es inminente. Toda la familia es convocada a excepción de un hijo, que sin embargo se presenta, avisado por su sobrina Ana. Jaime, nada más llegar, resucita antiguas reservas de amigos y familiares, incluida su madre, Mary, y su esposa Sara, de la que permanece separado. Algo ocurrió cuando era adolescente y una muralla de silencio se ha extendido sobre el enigmático episodio. Aparentemente relacionado con ello, su tío sacerdote lleva una vida que, sin incurrir en escándalo y cumpliendo externamente todas las obligaciones eclesiásticas, es toda una cáscara vacía en cuanto a lo que refiere a su ministerio. Jaime, que evidencia un profundo desapego hacia todo lo que le rodea, está siendo tratado por un psiquiatra, el cual parece lejos de solucionar el caso. Ana, la sobrina, encarnando lo que podríamos calificar de providencial imprudencia de los jóvenes, se encarga de enredar lo suficiente provocando una solución inesperada a la crisis. Costumbrista y doméstica, muy inglesa, esta obra es sustancialmente una parábola sobre la fe, sobre su falta y sobre los caminos del Señor, imposibles de prever y maravillosamente diáfanos cuando suceden, que se adaptan de manera personal a cada llamémosla biografía. Los milagros existen, aunque los más admirables son, paradójicamente, los que permanecen ocultos incluso para sus beneficiarios. Obras como ésta, dramáticas, vibrantes y que funcionan -esto es sabido- impecablemente sobre las tablas, permanecen alejadas de nuestros escenarios por razones espurias de todos conocidas. En beneficio del público, es de esperar que la situación cambie algún día.



martes, 5 de enero de 2016

"LA MURALLA", Joaquín Calvo Sotelo

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"La muralla", Joaquín Calvo Sotelo (1905–1993) - Don Jorge Hontanar, personaje acomodado madrileño, felizmente casado y con una hija próxima a contraer matrimonio, sufre un infarto del que se recupera, aunque le supone una verdadera crisis de conciencia. Resulta que en la inmediata posguerra se hizo fraudulentamente con la finca “El Tomillar”, usurpándosela a su legítimo heredero. Conversando con el sacerdote que le atendió al filo de la muerte, decide devolverla. Al comunicar la decisión a su familia, ve cómo se erige frente a él una muralla de mundana sensatez que intenta disuadirle. El fariseismo propiamente dicho encuentra aquí su retrato, desplegándose en múltiples matices a cargo de los distintos miembros de la familia, cuyos intereses se verían más que seriamente perjudicados de porfiar nuestro hombre en su propósito. El catolicismo de verdad se encuentra frente a la religiosidad de conveniencia, cuyas razones para que don Jorge abdique de su propósito suenan a sus oídos como sinuosas tentaciones. Conflicto que esta obra expresa en unos ropajes, por decirlo así, periclitados en el teatro actual -los escrúpulos religiosos, la posibilidad de condenación eterna, vivamente sentida por el protagonista…-, si bien esta circunstancia no resta autenticidad, sino todo lo contrario, al drama íntimo que aquí se nos ofrece. Cada personaje -la mujer, la hija, la suegra, el secretario particular…- cumple dramáticamente su papel, expresándose en unos diálogos argumentativos que dan en el clavo del drama primordial planteado. Cuando se estrenó la obra -1954-, el fariseísmo religioso podía ser abordado con naturalidad. Ahora mismo, este problema parecería superado -sin haber sido resuelto, dicho sea de paso-, ante el advenimiento de la grave indiferencia, por no decir hostilidad, que sobre esta cuestión tiene lugar en nuestras sociedades. Buen ejemplo, sin embargo, el de esta obra para los estudiosos del corazón humano en su dimensión más honda.



martes, 22 de diciembre de 2015

"VAMOS A CONTAR MENTIRAS", Alfonso Paso

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"Vamos a contar mentiras", Alfonso Paso (1926–1978) - Nochebuena. Carlos y Julia, matrimonio acomodado sin hijos, tienen proyectado pasar la noche fuera en compañía de Lorenzo, buen amigo y que también es un buenazo. Elisa, la criada, permanecerá sola en el domicilio y se acostará temprano. Pero el coche de Carlos se estropea y, los amigos por un lado, Julia por el otro, salen a procurarse la cena por el vecindario. La criada cree que han seguido su propósito inicial de no permanecer en casa. Con este arranque, nos proporciona el autor una entretenidísima comedia del estilo de las suyas, donde no se sabe muy bien qué preferir, si una mujer que miente siempre con el propósito inocente de darle un poco de aliciente y dramatismo a su matrimonio, u otra que dice siempre la verdad. Y si esto se complica con otras circunstancias de orden asocial, por decirlo de manera suave, no hay más que añadir. La diversión, derivada de la trama, de los diálogos y pespunteada de alfilerazos verbales, inocentes pero que tienen su miga, está perfectamente asegurada y pasaremos, pues, un más que divertido rato siguiendo el desarrollo de los acontecimientos, totalmente imprevisibles y que se complican inopinadamente. Hay dos cosas que al autor de teatro no se le perdonan jamás, al menos en España: el humor (el genuino, que muchos confunden con lo soez o chabacano) y la fecundidad. De ambos, estuvo sobrado Alfonso Paso, que era capaz de mantener al tiempo, con éxito, distintas obras en los teatros madrileños. Sirva esta comedia de un clásico del teatro, como muestra de otras tantas, igualmente felices.



martes, 8 de diciembre de 2015

"EL CRÍTICO", Richard Brinsley Sheridan

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"El crítico", Richard Brinsley Sheridan (1751–1816) - Obra satírico-burlesca, su argumento es el ensayo de una tragedia -La Armada Española- en presencia del autor -señor Puff-, un crítico -señor Sneer-, un aficionado y medio mecenas del teatro -señor Dangle- y los actores y actrices, apuntador, etcétera, y con las continuas apostillas de todos ellos. En el primer acto, se nos presentan aquéllos, junto a la señora Dangle, escéptica y burlona con las aspiraciones del marido, y Sir Fretful Plagiary, plagiador con el enfermizo temor de ser plagiado. El texto es hilarante, los diálogos brillantes y felices, a lo que se presta la obra ensayada, de tema español y repleta de recursos exagerados y ridículos. El señor Puff -finchado autor y, posiblemente, la creación más afortunada de una obra llena de personajes memorables- nos aporta una personalidad a caballo entre la picaresca y el directo engaño, haciéndose pasar, dependiendo de sus vicisitudes, enfermo, viuda con seis hijos o trampantojos de parecida ralea menesterosa, viniendo también ser un precursor de lo que ahora entendemos como publicidad engañosa. A los propios personajes de la comedia, deben sumarse los de la tragedia que se ensaya, que se supone en el marco del enfrentamiento inglés y español, durante el reinado de Felipe II: las pomposas y fatuas autoridades, don Ferolo Whiskerandos, hijo del Almirante español preso, del que se enamora Tilburina, hija del gobernador del Fuerte, y comparsas de distinta posición. Duelos, batallas navales, pérdida de razón de la protagonista (con sus correspondientes aspavientos) y personificación de los ríos ingleses, incluidas sus riberas… La obra sirve al autor, además de para servirnos un plato de diversión asegurada, para la parodia de actitudes teatrales propias de la época y de la sociedad, en particular de sus capas elevadas, siendo también extrapolable al momento actual.



domingo, 11 de octubre de 2015

"LUZ DE GAS" (Un thriller victoriano), Patrick Hamilton

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"Luz de gas" (Un thriller victoriano), Patrick Hamilton (1904–1962) - Hacerle a una persona “luz de gas” -expresión que tiene su origen en la presente obra- se refiere a determinadas y sutiles acciones que buscan perturbar psicológica y emocionalmente a esa persona, en aras de un fin perverso. El señor y la señora Manningham llevan siete años de casados, durante los cuales la salud y vivacidad de la mujer han ido poco a poco declinando, muy en particular desde que el matrimonio se mudó, hace unos meses, a la presente casa, mansión tétrica situada en un barrio londinense no de los más recomendables. El servicio está compuesto de Elizabeth, cocinera y ama, y Nancy, la doncella. La señora Manningham extravía aparentemente cosas y no sabe dar razón de ellas. Teme estar perdiendo el juicio, al igual que le ocurriera en tiempos a su madre. El señor Manningham acostumbra a salir después de la cena, dejando sola y llena de zozobras a su esposa, momento que coincide con el amortiguamiento de las luces de la casa, que se alimentan de gas. El marido que no es lo que parece, la esposa que intenta agradarle con toda su buena voluntad y algún elemento de la servidumbre no enteramente de fiar, componen un misterio que terminará resolviendo el inspector Rough. Thriller victoriano con una atmósfera, tanto interior como exterior, muy bien lograda, y unos diálogos, en particular los modulados y condescendientes del marido con su esposa, perfectamente adecuados al horror que se adivina. Se cuentan hasta la fecha, amén de numerosas adaptaciones teatrales, dos versiones cinematográficas.



martes, 1 de septiembre de 2015

"YERMA", Federico García Lorca

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"Yerma", Federico García Lorca (1898-1036) - Drama de la maternidad frustrada,  tragedia de la estéril,  cuyas entrañas se conmueven en espera del hijo que no viene. Su condena se multiplica por la incomprensión de su marido Juan, volcado en el bienestar de la casa, y la presencia de sus dos cuñadas, puestas por aquél como adustas cancerberas de una virtud que sólo busca simiente que la fructifique. La naturaleza se agita en Yerma, deviniendo vengativa y destruyendo al inerte que no proporciona descendencia. "¡Yo misma he matado a mi hijo!", exclama al final la mujer según se escucha el coro de romeros. La indagación comenzada en los grandes trágicos griegos cierra el extremo de su arco en Lorca. La tragedia se funde con un lirismo perfumado de la tierra que anhela ser fecunda y que está maldita por la sombra del pecado. "¡...Ay de la casada seca! / ¡Ay de la que tiene los pechos de arena!"  



domingo, 23 de agosto de 2015

"COMEDIAS BÁRBARAS", Ramón María del Valle-Inclán

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" Comedias bárbaras", Ramón María del Valle-Inclán (1866-1936) - Pertenecientes a las obras de ambiente gallego del autor, son tres títulos a medio camino entre la novela y el teatro. Su tema de fondo es la decadencia de las viejas familias hidalgas de Galicia, que ven socavada su influencia ante el avance de las instituciones modernas. Mendigos, pícaros, campesinos, la religión y el supersticioso atavismo de la tierra, constituyen el telón de fondo de la desintegración de la estirpe de don Juan Manuel Montenegro, el viejo y altivo Mayorazgo, cuyos tres hijos heredan incrementados los vicios de su padre y sólo uno de ellos alguna de sus cualidades. Con estilo brutal, el autor nos presenta un riquísimo retablo  de esperpénticas imágenes que se hunden en la niebla de la Galicia rural, de épicas raíces medievales. "Cara de plata", "Águila de blasón" y "Romance de lobos",  las tres "Comedias Bárbaras", tienen el sello mítico de las antiguas tragedias de los griegos.



domingo, 16 de agosto de 2015

"EL PADRE", Johan August Strindberg

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"El padre", Johan  August Strindberg (1849-1912)-Violenta invectiva del antifeminista Strindberg -uno de los más extraordinarios dramaturgos contemporáneos- contra los términos en que se erige el matrimonio moderno: "una forma de canibalismo", a su entender. La obra, como el resto de su teatro, es una destilación de su desdichada experiencia personal que le condujo a las lindes de la locura. Según expresa patéticamente el vencido personaje de este drama, "¡Antes uno se casaba con una mujer; ahora se forma una sociedad mercantil...!" "Y el amor, el amor sano y sensual, ¿qué se hizo de él?..." El texto, cuya tesis puede parecer exagerada a nuestra mirada presente, constituye en cualquier caso una enriquecedora reflexión sobre el matrimonio, la función respectiva de los sexos y el papel del padre, virtualmente difuminado a la sazón, como encarna el derrotado personaje de la obra.    



domingo, 9 de agosto de 2015

"EDIPO REY", Sófocles

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"Edipo Rey", Sófocles (497- 406 a.C.) - Si existió alguna vez un hombre desgraciado y mísero, éste fue Edipo, rey de Tebas.  Sus oscuras fuerzas inconscientes le precipitan en la ignominia, arrastrando consigo a los demás. Moralmente derrotado,  ciego por su propia mano, comprende finalmente su destino y lo acepta. Desterrado de su patria y peregrino, Edipo ha llegado por fin a ser un hombre. Su terrible drama es el de la humanidad. La tragedia más popular conservada de Sófocles, llena de absoluto y cruel misterio, viene tocando invisibles registros en el alma desde que fue por primera vez representada. Mil veces la leeremos o asistiremos a su escenificación y siempre nos sentiremos desazonados ante su arcano. Obra capital e insondable, pilar perenne del teatro.  



lunes, 3 de agosto de 2015

"HAMLET, PRÍNCIPE DE DINAMARCA", William Shakespeare

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"Hamlet, príncipe de Dinamarca", William Shakespeare (1564-1616) - Esta tragedia, una de las más conocidas del incomparable dramaturgo inglés, es un sublime y extraordinario estudio sobre la culpa, de la que se dice en el drama por boca de la Reina: "Tan llena de torpe desconfianza está la culpa, que a sí misma se pierde por miedo de perderse". El arte teatral conjura de manera primordial esta lacra, recreando la opresiva situación moral. En este caso, la presencia del Rey y la Reina en la función a que les obliga a asistir el infortunado Hamlet, hijo del monarca asesinado, cuyo espíritu no logra descansar hasta que se purgue el delito, provoca el delirio y la muerte de los que intervienen en el drama, dejando en el lector o espectador una impresión imborrable de estremecimiento y horror. 



domingo, 26 de julio de 2015

"LOS CURDAS", Florencio Sánchez


"Los curdas", Florencio Sánchez (1875-1910) - Divertido sainete matrimonial de enredo, con celos y sospechas incluidos, donde, a través principalmente del diálogo, se despliega la peripecia, mostrándonos a la par el ambiente de clase media-alta en la ciudad de Buenos Aires, a principios del pasado siglo. El autor montevideano, que ejerció su carrera dramática a caballo entre Argentina y Uruguay, ofrece en esta obra una muestra expresiva de su buen hacer teatral, prematuramente segado por la muerte, que sirvió de punto de partida al teatro nacional culto de ambos países. Esta obra se priva voluntariamente del punto de vista melodramático característico de otros textos suyos, ofreciendo una acción con final feliz, conducida -insistimos- mediante un diálogo agilísimo, plenamente natural y chispeante.



martes, 21 de julio de 2015

"EL CANTAR DE LOS CANTARES", Salomón

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"El cantar de los cantares" (Salomón, s. X a. C.) -  Este libro bíblico singularísimo, ¿teatro? Desde el momento en que el arte dramático es conflicto y el conflicto tiene lugar principalmente en el corazón del hombre, cuyo drama esencial consiste en su relación con Dios, la repuesta tiene que ser afirmativa. Diálogo dramático entre la Esposa y el Esposo, que se dirigen encendidas alabanzas dentro del más puro requiebro enamorado, con intervención del coro, que interroga e invoca acerca de la separación, la ausencia y la respectiva belleza de los amantes. Las audacísimas metáforas, las comparaciones, los anhelos por la mutua ausencia... trascienden el mero sentimiento humano, desplegándose hacia un exultante y elevado destino. Atribuida la obra a Salomón, se erige como lo más alto a que ha llegado la expresión humana del amor: "jardín cercado, fuente sellada", es la Esposa; "como manzano entre los árboles silvestres", el Esposo.