lunes, 31 de agosto de 2015

FRAGMENTOS NOCTURNOS Y ALEVOSOS




         A la imbatible pertinacia 




UNO: No vive más quien más se mueve; no se mueve más el que más lejos se desplaza; y desplazarse sin motivo trae el inconveniente de la almoneda del espíritu. Llega un momento en que no sabes quién eres. Ni por qué eres.
DOS: Machado (don Antonio), en Juan de Mairena: “Cada día, señores, la literatura es más escrita y menos hablada. La consecuencia es que cada día se escriba peor, en una prosa fría, sin gracia, aunque no exenta de corrección, y que la oratoria sea un refrito de la palabra escrita, donde antes se había enterrado la palabra hablada.”
TRES: El hombre contemporáneo culmina habitualmente sin problemas su desarrollo físico. Su desarrollo moral e intelectual, empero, no suele rebasar de la niñez o adolescencia. El hombre contemporáneo juega toda su vida.
CUATRO: Regla de vida: No vayas donde no te quieren.
CINCO: La confusión ha llegado a ser total. Antes, un asesino tenía cara torva y la policía lo detenía nada más pisar la calle. Ahora, puede ser un dechado de simpatía y buenas maneras. ¿Cómo, entonces, ponerle las esposas? Sin contar con que se te echaría encima la multitud.
SEIS: Las cosas son como son. Pero ¿cómo son? La investigación, espoleada por la propaganda, pone todo el acento en la ocultación.
SIETE: Para desinformar, inundar de información: constante, abrumadora, irrebatible, con abundancia de cifras y aparato técnico. 



domingo, 30 de agosto de 2015

"EL LAZARILLO DE TORMES", Anónimo

RESEÑA NOVELA

"El Lazarillo de Tormes", Anónimo, 1554- Repaso de la sociedad española del siglo XVI, a través de Lázaro, sirviendo a varios amos: un ciego, un clérigo, un escudero sin dinero y con exceso de puntillo, un apócrifo vendedor de bulas y otros. El forzoso aprendizaje de la vida por parte del muchacho, siempre corroído por el hambre y la avaricia de su entorno, y palpitando en el seno de una sociedad no tan humana, supone una reivindicación en negativo de justicia... y un deseo vehemente de llenar diariamente la barriga y obtener al menos un remedo de respeto social, lo que al final el protagonista consigue, matrimonio de por medio, cerrando los ojos al cuestionamiento de su honra. Genial arranque del género picaresco, es una narración eminentemente moderna, tanto en su estilo como en el nervio itinerante que nutre, como esencial característica, el fondo de la obra.



jueves, 27 de agosto de 2015

RESISTIRÉ



Ya lo decía Camilo, el del Premio: "En España, el que resiste gana".







miércoles, 26 de agosto de 2015

CENA DE MATRIMONIOS (A los postres)

HUMOR ENTRE CASCOTES (ENIGMA)

-Alguno ha tenido que ser –dice la dueña de la casa, con rictus tirante.
-Por favor, Aurelia –ruega un invitado.
-Estoy seguro de que se trata de una broma –agrega el anfitrión, falsamente amable-. Démosla por terminada y pasemos al salón.
Los invitados guardan silencio.
-Me vais a permitir entonces que os registre. Aurelia lo hará con vosotras en la habitación de al lado.
-De ninguna manera –protesta Álvaro.
-Nos estás insultando –dice Carlos, y su mujer se le adhiere.
-Si es un juego… -la mujer de Álvaro intenta quitar hierro.
El jefe de la casa respira hondo.
-Si os ponéis así, no me queda más remedio que llamar a la policía.
-Nosotros nos vamos –pronuncia Carlos, agotada su paciencia.
-Y nosotros –dice Álvaro.
El anfitrión se pone delante de la puerta.
-Lo lamento, pero de aquí no sale nadie hasta que esto se aclare.
-Eres ridículo –le dice la mujer de Carlos.
La dueña de la casa intenta todavía conciliar.
-Queridos, esto es una tontería…
-Cállate, Aurelia –le ordena su esposo-. El asunto ha ido demasiado lejos. Ahora mismo llamo a la policía –descuelga el teléfono-. Os lo advierto: el que se vaya será tachado de culpable –da las pertinentes explicaciones por el cable-. Estarán aquí en seguida. Os ruego que permanezcáis tranquilos. Es mejor que piensen que no le damos importancia.



martes, 25 de agosto de 2015

"PSICOSIS", Robert Bloch

RESEÑA NOVELA

"Psicosis", Robert Bloch (1917–1994) - Es difícil encontrar, a estas alturas, a quien desconozca el argumento de este libro, popularizado por Alfred Hitchcock en su celebérrima película. Mary Crane, no muy joven empleada y un tanto insatisfecha de la vida que ha llevado hasta el presente, se fuga con 40.000 dólares que debía ingresar en el banco por parte de la compañía en que trabaja. Para borrar su pista, cambia sucesivamente de vehículo hasta llegar a un decadente motel apartado de la ruta principal. Es de noche, llueve y decide pernoctar aquí. El lugar lo regenta Norman Bates, cuarentón absolutamente dominado por su madre. En este punto comienza verdaderamente el drama. Mary es buscada por el detective contratado por la empresa, por su hermana, que no se explica su desaparición, y por su novio, con el que al parecer se dirigía a reunirse, el cual afirma desconocer todo lo relacionado con la fuga. Extraordinaria disección de un alma enferma, cuyo secreto termina aflorando trágicamente, no sin antes salpicar –nunca mejor dicho– a quienes por cercanía o por azar se han situado en su perímetro. Hubo un par de secuelas a cargo de este autor, cuya obra se divide brillantemente entre el terror y el enigma policíaco y psicológico.



lunes, 24 de agosto de 2015

AFORISMO GORDO Nº 8




            Al mercadillo de ilusiones



AFORISMO GORDO OCHO: Personaje de J. B. Priestley, entre empresario periodístico y mecenas, en Los magos: “... Al fin y al cabo, las masas están logrando lo que querían. Quieren una seguridad razonable, comida, ropa, abrigo y atención médica, un poco de instrucción, aunque no demasiada, un trabajo fácil, pocas preocupaciones, tranquilidad, ni soledad ni temores, emociones colectivas, distracciones colectivas, un camino llano de la cuna a la tumba. Desde hace algún tiempo han comprendido que la vida es esencialmente insignificante, y por eso quieren participar en ella lo menos dolorosamente posible. Una cosa he comprobado repetidas veces, poniendo en peligro mi fortuna, mi carrera. Moveos en esa dirección, por ese llano camino y triunfaréis al punto. Id por el otro camino y os estrellaréis contra una pared. Probad de vender a la multitud un poco de auténtica libertad, no palabras vacías, trabajo intenso, responsabilidad, soledad, concentración, perspectivas de sufrimiento... y veréis cuántos compradores encontráis. Perfectamente. Podemos darles lo que necesitan. Ya se lo estamos dando.”



domingo, 23 de agosto de 2015

"COMEDIAS BÁRBARAS", Ramón María del Valle-Inclán

RESEÑA TEATRO

" Comedias bárbaras", Ramón María del Valle-Inclán (1866-1936) - Pertenecientes a las obras de ambiente gallego del autor, son tres títulos a medio camino entre la novela y el teatro. Su tema de fondo es la decadencia de las viejas familias hidalgas de Galicia, que ven socavada su influencia ante el avance de las instituciones modernas. Mendigos, pícaros, campesinos, la religión y el supersticioso atavismo de la tierra, constituyen el telón de fondo de la desintegración de la estirpe de don Juan Manuel Montenegro, el viejo y altivo Mayorazgo, cuyos tres hijos heredan incrementados los vicios de su padre y sólo uno de ellos alguna de sus cualidades. Con estilo brutal, el autor nos presenta un riquísimo retablo  de esperpénticas imágenes que se hunden en la niebla de la Galicia rural, de épicas raíces medievales. "Cara de plata", "Águila de blasón" y "Romance de lobos",  las tres "Comedias Bárbaras", tienen el sello mítico de las antiguas tragedias de los griegos.



jueves, 20 de agosto de 2015

LOS QUE TIENEN QUE SERVIR(NOS)


Son aquellos que postergan su vida personal, sus aficiones, la realización de una trayectoria profesional exitosa, e insisten en buscar nuestra felicidad con un denuedo, un interés, superiores a los de nosotros mismos, que tantas veces flaqueamos en la persecución de nuestros propios objetivos. 

Según escribo esto, me encuentro a punto de las lágrimas: un ejército de filántropos, a quien en su inmensa mayoría no conozco, se preocupa de mí, me quiere, pierde el sueño buscando la resolución de mis problemas. Y no sólo me quiere a mí, sino a la inmensa mayoría de mis compatriotas. 

Es justo  reconocer que, entre ellos, dado que se dividen en facciones, las discrepancias no son pequeñas. Es humano. Muchas veces, parecen pelearse entre sí. Pero la sangre nunca llega al río y el denominador común ahí lo tenemos: el intenso amor que nos profesan, que jamás se agota y que comparten.

Todos los países decentes tienen su monumento al soldado desconocido. Desde esta triste y patética columna, proponemos la inmediata creación del correspondiente monumento al político desconocido, ese al que no conocemos en persona o sólo contemplamos a través de nuestra televisión o en la abultada lejanía de los mítines, cuando su cariño se desborda y, como el gorila enardecido que se golpea el pecho, porfía en su inclinación solidaria hacia nosotros. Se haría por cuestación pública, que es como se hace lo que el pueblo siente verdaderamente como suyo.



miércoles, 19 de agosto de 2015

¡ZUMBA QUE DALE! (A la anagnórisis)


HUMOR ENTRE CASCOTES (CAPRICHO)


(Tragedia en tres actos, con Prólogo y Epílogo, que incluye una anagnórisis como un piano. Por razones de espacio, expurgamos la hojarasca, quedándonos con las escenas más significativas y entrañables. Comenzamos con la anagnórisis –por otro nombre, agnición–, que, como saben hasta los burros, es la revelación dramática de una identidad que hasta el momento se ignoraba. No confundir con cuando la Policía te toma las huellas dactilares, que te han pillado con el carrito del helado.)

MADRE: ¡Hijo!
HIJO: ¡Madre!
MADRE: ¡Hijo!
HIJO: ¡Madre...!

(Así, la intemerata, fundiéndose luego en un abrazo que arranca estremecedores aplausos en el patio de butacas, menos un perillán, a quien le da por arrojar titos de aceituna al escenario, que dónde habrá aprendido sino en clase, a pesar de lo cual viene promocionando hasta con nota. 
Telón y entreacto, que aprovecha el público ilustrado para mear y ellas en particular para retocarse el colorete y buscarse unas a otras faltas y lunares. Nadie se atreve a dar su opinión sobre la obra, en primer y último lugar, porque no saben. Para disimular, muestran, sobre todo ellos, una media sonrisa como si estuvieran en el ajo de claves que a los demás se les escapan.  Seguimos con el Tercer Acto y Epílogo hasta el Fin.
El CONDE avanza sinuoso por los corredores del castillo, que también son sinuosos. Éste es un monólogo que me río yo de Hamlet.)

CONDE: (Embozándose en la capa.) ¡La anagnórisis ha estropeado mis torticeros planes, con el trabajo que empleé, jolines! (Ya nadie dice “jolines”; es preferible “joder” o “la puta que te parió”, aunque queda un poco basto y te pueden untar en el hocico. Sigue el CONDE.) ¿Habrá un benéfico designio que se complace en echar la zancadilla a los malvados? ¿Por qué la madre no puede ser mía, y de qué manera y con qué ayuda sobrevivió su hijo al orfanato, a donde yo en persona le conduje de noche en una canastilla, saltándome vesánicamente los semáforos? ¡Sufro, y mi sufrimiento es tan intenso como justo, pues no tengo empacho en admitir haberme comportado como un marrano, pisoteando mi alcurnia, mi linaje y mi abolengo, vocablos que más o menos son sinónimos! Pero, ¡ja!, lejos estoy de arrepentirme ni enmendarme...  

(Trastabilla y se da una morrada tan realista que el respetable sospecha si estaría en el texto. La mirada del personaje se pone vidriosa: le ha dolido.)

CONDE: (Rehaciéndose.) ¡Tengo un montón de preguntas para las que carezco de respuesta, y un montón de respuestas de las que ignoro la pregunta! Aunque todo se resume en un único y gigantesco ¿POR QUÉ...? 

(Repite la interrogación como tres o cuatro veces, a lo que se suman efectos luminosos y sonoros, que es todo lo que capiscan los críticos asistentes de los periódicos locales. Poco después, el CONDE se precipita a un pozo. No se sabe si es suicidio o que no ha visto levantada la trampilla, quedando el final ambiguo.

El público sale impactado de la sala, pero en cuanto le da el aire se recupera, marchándose a cenar a un restaurante, donde se lo pasan hablando de bobadas. Los más afortunados mojan.) 



martes, 18 de agosto de 2015

"LAS AFINIDADES ELECTIVAS", Johann Wolfgang Goethe

RESEÑA NOVELA

"Las afinidades electivas", Johann Wolfgang Goethe (1749–1832) - Obedeciendo a un principio de la química, que muestra que la unión íntima entre elementos en ocasiones se deshace por la aproximación, buscada o fortuita, de un tercero, presenta el autor las inclinaciones del corazón dejado a su albedrío. Dividida en dos partes, viene a ser la primera una entrega conyugal, que se altera en seguida por sendos elementos: el primero, amigo del marido; la segunda, sobrina de la esposa. El cuarteto busca construir su personal Arcadia, simbolizada en el arreglo del paisaje. En la segunda parte, la anécdota se ralentiza, en sintonía con el tiempo interior de los personajes femeninos –sobrina y esposa–, ambas en espera y que, a la vez que desean, parecen temer también la concreción de su deseo. El nudo de la obra se enriquece con aforismos y fragmentos del diario de la sobrina e intervenciones más o menos azarosas de varios personajes. Sobre la “mineralización” de las relaciones, que es tanto como decir sobre la voluntad propia, o las “afinidades electivas”, se impone el destino, a quien algunos llaman Providencia, elevando trágica y moralmente a los personajes. Como se dice hacia el final de la novela, “lo santo (…), al rodearnos invisiblemente, es lo único que nos puede defender contra los horribles poderes que nos amenazan”. La sencillez de la factura de esta obra se acompasa con una gran complejidad filosófica y conceptual.



lunes, 17 de agosto de 2015

LA GUERRA Y LA PAZ

   
     
    A la paz y a la guerra





UNO: Cuando gobiernan todos, no gobierna nadie.
DOS: El pacifismo y su reguero de sangre inocente...
TRES: Cuando la tropa pasa frío, el general no tiene derecho a estar 
caliente. En realidad, el general no tiene derecho a estar caliente en ningún caso.
CUATRO: No hay que tener prisa y mucho menos ser precipitado.
CINCO: La creación de una red de inteligencia propia es el requisito IMPRESCINDIBLE para conducir victoriosamente la campaña.
SEIS: Si el ejército actual no sirve, habrá que crear otro nuevo, rescatando del antiguo lo válido y con las incorporaciones nuevas que sean necesarias.
SIETE: Los amigos y aliados no se eligen.
OCHO: La gloriosa intendencia. Irresponsable, el que no la tenga en alta estima.
NUEVE: Algún día, se terminarán las guerras... Pero hasta que eso ocurra, habrá que velar sobre las armas.
DIEZ: El mejor soldado es el que no sirve para nada.
ONCE: La propaganda. El que la descuide o no la valore convenientemente, perderá. Será nada más cuestión de tiempo.
DOCE: El discurso del sectario: “Digan lo que digan y hagan lo que hagan, nadie me convencerá de que las cosas son como son”.
TRECE: Las guerras se ganan –y sobre todo, se pierden– en la retaguardia. 



domingo, 16 de agosto de 2015

"EL PADRE", Johan August Strindberg

RESEÑAS TEATRO

"El padre", Johan  August Strindberg (1849-1912)-Violenta invectiva del antifeminista Strindberg -uno de los más extraordinarios dramaturgos contemporáneos- contra los términos en que se erige el matrimonio moderno: "una forma de canibalismo", a su entender. La obra, como el resto de su teatro, es una destilación de su desdichada experiencia personal que le condujo a las lindes de la locura. Según expresa patéticamente el vencido personaje de este drama, "¡Antes uno se casaba con una mujer; ahora se forma una sociedad mercantil...!" "Y el amor, el amor sano y sensual, ¿qué se hizo de él?..." El texto, cuya tesis puede parecer exagerada a nuestra mirada presente, constituye en cualquier caso una enriquecedora reflexión sobre el matrimonio, la función respectiva de los sexos y el papel del padre, virtualmente difuminado a la sazón, como encarna el derrotado personaje de la obra.    



jueves, 13 de agosto de 2015

VAMOS A CONTAR MENTIRAS (Verdad y prensa)


A la prensa española, en general, no sólo ya la de papel, sino lo que llamamos TV, se la puede acusar de confusa, vocinglera e inexacta. Por esos mundos de afuera es lo que circula. Pero lo que seguramente ignoren allende nuestros lares es que nuestra prensa es, sin duda, la mar de entretenida. Cuánto manguta opinando libremente. Qué océano de indocumentados e iletrados. Cuánto mandria. Y todos con su gracia y con su aquél. Trátese de política, refugio de mediocres y don nadies, de cultura, que ya nadie entiende lo que es, o de asuntos sociales, que son todos, lo cierto es que, con tanta diversión, nos las hemos arreglado para no saber, en realidad, qué está pasando.

La realidad se ha dado a la fuga, como el Chapo, ese señor mexicano huido por el túnel que horadaron sus colegas y que no está -el Chapo-, por volver, pues ha llegado a la conclusión de que se está mejor fuera que dentro. Lo mismo, ya digo, le pasa a la realidad, de la que ignoramos todo menos que ya no está donde solía. ¿Cuándo se fugó, por dónde y qué peritos o ingenieros excavaron su túnel?

En tiempos idos, se practicaba la censura con mucho desparpajo. Ahora también, pero los que manejan el cotarro han llegado a la conclusión de que censurar es tosco y se nota. Quedas mal. Por lo que han decidido, no eliminar la censura, pues sólo faltaría, sino complementarla con este marraneo, con perdón, que comentamos.

De esta manera, se acorchan las conciencias, se paraliza el alma, y se entristece y arrebata la humanidad de hombres y mujeres. Los cuales ya sólo pensamos en si hace frío o calor, en las vacaciones, que han llegado a ser sagradas, como todo el mundo aprecia, y que no nos falte el forraje para nuestra parte animal, que habrá que atenderla, digo yo, pero no a semejante precio.

La prescripción sería, de entrada y con objeto de procurar la cura, no leer prensa ni ver televisión, pero a ver quién es el guapo. Débese reconocer que, como señalamos arriba, las melonadas entretienen. Sin embargo, cuando has escuchado miles de ellas, puede incluso que quizá te den ganas de subirte a un picacho y soltar un alarido. No lo hagas, te podrías caer y sería un accidente.



miércoles, 12 de agosto de 2015

DOS HERMANAS (A la sangre)

HUMOR ENTRE CASCOTES (ENIGMA)

-Él habría sido para mí.
-¡Mentira! –grita la mayor fuera de sí-. ¡De haber vivido, sería mi marido! ¡Él era mío! ¿Lo oyes? ¡Se habría casado conmigo de haber vivido!
-No te quería.
-¡Mientes, claro que me quería! Venía cada tarde, acuérdate… Lo dices para que sufra, pero él se pasaba aquí hasta la noche, conmigo y con mamá. Tú sólo eras una niña. Entrabas y salías…
-Y siempre su mirada se cruzaba con la mía. ¿No te dabas cuenta?
-¡Eso no es verdad! ¡Venía por mí, tú no le interesabas…! Él me hablaba, me contaba sus proyectos…
-Pero nunca te cogió del talle, como a mí.
-¡Te lo estás inventando!
-… Íbamos del comedor al saloncito, mamá y tú delante. Y al pasar por la puerta, noté sus manos en mi cintura…
-¡Te lo inventas! 
-Todavía siento el calor de sus manos… 
-¡Estás loca, sueñas! ¡No podía tomarte en serio, eras una niña, no tenías gracia…!
-¿Crees de verdad que venía para verte a ti, rígida, huesuda, maloliente…?
-¡Yo olía bien, me perfumaba! ¡Y era una mujer, mientras que tú eras una niña!
-Eras una vieja, como has sido siempre. Ya lo decía papá…
-¡Papá no decía eso!
-Claro que lo decía. Y también decía que no te casarías.
-¡Tampoco tú te has casado!
-Me habría casado con él de haber vivido.
-¡Mientes, mientes, te lo estás inventando! –solloza-. Siempre me quiso, no dejó de venir hasta su muerte…



martes, 11 de agosto de 2015

"NOCHES DE SING-SING", Harry Stephen Keeler

RESEÑA NOVELA

Noches de Sing-Sing, de Harry Stephen Keeler (1890–1967) - Prisión de Sing-Sing, en Nueva York. Última noche de tres condenados a la pena capital. Los tres son escritores de misterio y pesa sobre ellos el asesinato de un colega, despreciable en su actitud con las mujeres, motivo por el cual decidieron darle muerte. Pero las pruebas demuestran que sólo dos de ellos son culpables y el Gobernador ofrece el indulto a aquel que acuerden entre todos. Los tres declinan. Surge una idea, sin embargo. Cada uno de ellos deberá narrar una ficción ante el sargento que les acompañará hasta el alba. El autor de la mejor historia en opinión del sargento –ignorante de la trascendencia de su juicio– será el que ponga su nombre en el documento del indulto. Sobre este cañamazo se nos ofrecen, a manera de las mil y una noches, sendos relatos cada uno con su ingrediente de misterio, de sorpresa y de jugosa truculencia, que se absorben sin apenas respiro, presentándole al lector un ejercicio literario perteneciente a la época dorada de este tipo de novela, cuando semejantes obras se leían con pasión e ingenuidad, y que todavía proporcionan sus horas de disfrute. Con treinta y tantas novelas en su haber, es el autor típico capaz de esperar largo tiempo en una esquina de nuestra biblioteca a que, en honor a los buenos tiempos del pasado, le concedamos una larga, tranquila y emocionante tarde de lectura.



lunes, 10 de agosto de 2015

AFORISMO GORDO Nº 7



        A lo que suena



AFORISMO GORDO SIETE: Personaje de Balzac, en Ilusiones perdidas: “... El periódico, en lugar de convertirse en un sacerdocio, se ha convertido en un medio para los partidos, de medio ha pasado a ser un comercio; y como comercio, como todos los comercios, no tiene ni fe ni ley. Todo periódico es (...) una tienda en la que se venden al público palabras del color que se pidan. Si existiera un periódico para los gibosos, probaría mañana y tarde la belleza, la bondad y la necesidad de los jorobados. Un periódico ya no está hecho para ilustrar, sino para halagar las opiniones. De este modo, dentro de algún tiempo, todos los periódicos serán ruines, hipócritas, infames, mentirosos, asesinos; matarán las ideas, los sistemas y los hombres y perecerán por ese mismo motivo.”



domingo, 9 de agosto de 2015

"EDIPO REY", Sófocles

RESEÑA TEATRO

"Edipo Rey", Sófocles (497- 406 a.C.) - Si existió alguna vez un hombre desgraciado y mísero, éste fue Edipo, rey de Tebas.  Sus oscuras fuerzas inconscientes le precipitan en la ignominia, arrastrando consigo a los demás. Moralmente derrotado,  ciego por su propia mano, comprende finalmente su destino y lo acepta. Desterrado de su patria y peregrino, Edipo ha llegado por fin a ser un hombre. Su terrible drama es el de la humanidad. La tragedia más popular conservada de Sófocles, llena de absoluto y cruel misterio, viene tocando invisibles registros en el alma desde que fue por primera vez representada. Mil veces la leeremos o asistiremos a su escenificación y siempre nos sentiremos desazonados ante su arcano. Obra capital e insondable, pilar perenne del teatro.  



viernes, 7 de agosto de 2015

TU PUTA Y TÚ


Si eres gángster o político corrupto -me da igual a quién extorsiones o de qué partido seas-, lo primero que tienes que adquirir es una puta. Lo que oyes, pero a lo que se ve, ya lo has pensado. No te vale una cualquiera (aunque lo sea), sino que debe ser vistosa, aparente y lucir indumentaria cara, con lo que tendrás que rascarte el bolsillo, quiero decir, perdona, el bolsillo de los contribuyentes, esos pardillos que, sin comerlo ni beberlo, te están subvencionando. La puta, a cambio de su mercadería personal, tú ya me entiendes, te exigirá que la montes un negocio, no porque tenga deseos de ganarse el pan con el sudor de su frente, sino para fungir de que trabaja, nada más alejado de su intención. ¿Y qué negocio? Quítate de la cabeza lo de la pescadería y, en general, despachar viandas. Voy más lejos: quítate de la cabeza despachar nada de nada. Lo que la puta quiere es un negocio limpio, de papeles o de ropa. Nos vamos acercando. De papeles, va a ser que no. ¿Por qué? Si tienes paciencia te lo explico. Pues por la sencilla razón de que la puta tiene alergia a lo negro sobre lo blanco, porque la vida la ha llevado por muy distintos derroteros -no necesito explicarte qué derroteros son ésos-, y conténtate con que más o menos sepa distinguir las letras. Estamos, pues, en la ropa. Es aquí donde pisamos fuerte. Todo su interés radica en este campo, tapando con lujo lo que a estas alturas se conoce de memoria un batallón de coraceros, suponiendo que todavía exista un batallón de coraceros. Sigo. Si no te pillan con ese mangoneo que te traes, y mientras haya aceite para engrasar la maquinaria -léase la pasta que has logrado distraer-, discurrirá el asunto viento en popa. Pero si acabas en la cárcel -no es tan fácil, pero últimamente la gente se ha puesto nerviosa-, aquí te pintan bastos, pues no esperes que la puta te visite en el talego con su bocadillo de mortadela envuelto en aluminio. Sencillamente, se hará humo. No la volverás a ver el pelo, o quizá sí, pero en papel cuché, cuando miras en tu celda las sobadas páginas, donde adviertes que ha camelado a otro tarugo como tú. No te sientas obligado, pero algunos en este trance lloran.



miércoles, 5 de agosto de 2015

EL DIRECTOR DEL HOSPITAL Y CELEDONIO (A lo inasible)

HUMOR ENTRE CASCOTES (ENIGMA)

-Le diré una cosa, Celedonio: en los años que llevo dirigiendo el hospital, treinta si la memoria no me falla, jamás se me había ocurrido una idea tan curiosa. Usted dirá que son manías mías, que chocheo, pero tengo la sensación de que es usted, y no yo, el verdadero nervio director de este centro fundado por mi padre, con la generosa aportación de unos filántropos. No se sorprenda. Comprendo que le abrume lo que digo. Es usted un hombre humilde, sin estudios. Carece de cualidades sobresalientes y a menudo está donde no debe. Estoy al tanto de su costumbre de fumar en el quirófano, y a este respecto he recibido siempre quejas. Es raro que cumplimente un impreso con la debida diligencia y, perdóneme que lo mencione, no se asea. Ni yo mismo sé la razón de que haya durado tantos años en su puesto. Tentaciones de despedirle no me han faltado, pero siempre una misteriosa razón me lo ha impedido. Ignoro, y fíjese que soy el director, la naturaleza exacta del trabajo que desempeña en el hospital. Creo que nadie lo sabe. Ahora mismo, ¿qué hace aquí? Escuchándome, dirá. Pero ¿antes de que yo llegara…? ¿Qué hacía con esas cajas? No me conteste, no pretendo saberlo. Lo menciono únicamente para ilustrar mis argumentos. El mes que viene, como sabe, me jubilo. El doctor Hornillo ocupará mi puesto. Es hombre joven, ambicioso y con una preparación muy sólida. Tiene ideas propias sobre cómo debe funcionar el hospital. Es inevitable que acabe fijando su atención en usted. En realidad, ya lo ha hecho: el otro día me hizo unas preguntas. Le respondí lo que se me ocurrió en ese momento, nada concreto, y se quedó pensativo. Le aviso para que no se llame a engaño. No creo que le consienta tener el patio como un estercolero, y estoy seguro de que forzará una inspección de los sótanos, lo que usted siempre se las ha arreglado para impedir. Puede encontrar en él la horma de su zapato, aunque tampoco yo aseguraría que no terminara claudicando. Yo, si miro al pasado y reflexiono, confieso que lo he hecho muchas veces con el fin de evitar complicaciones. Es usted tozudo, Celedonio, y a estas alturas no espero que cambie. No diga que no le he prevenido. Con el doctor Hornillo, las cosas pueden ser muy diferentes.



martes, 4 de agosto de 2015

"RAFFLES", Ernest William Hornung

RESEÑAS NOVELA


Raffles, de E. W. Hornung (1866–1921)En el corazón de cada hombre existe, normalmente soterrada, la pulsión antisocial. Cuando se combina literariamente con un ánimo juguetón, da lugar a obras como ésta. La figura del caballero que roba por diversión aparece aquí en una de sus modernas entregas. El autor era cuñado de Conan Doyle, a cuyo personaje Sherlock Holmes, que no necesita presentación, se propuso dar la réplica, bien que situándolo al otro lado de la ley. Surgió así la figura de Raffles, tan atractiva como la de su oponente de ficción e igualmente ducho en disfrazarse e imitar acentos suburbiales. El Watson de Raffes aquí se llama Bunny, imantado como el otro por la personalidad de su amigo, a quien también acompaña en sus correrías y cuyas hazañas asimismo narra. Allanamiento de palacios y mansiones suntuosas, robo de joyas, peripecias peligrosas… son el envolvente común de estas historias, protagonizadas por Raffles con espíritu travieso. Robin Hood es su predecesor remoto, tanto en planta como en carácter, no tanto en el destino de sus hurtos. Y sus homólogos más o menos en el tiempo, Arsène Lupin, surgido de la pluma de Maurice Leblanc, y Simon Templar, El Santo, de Leslie Charteris, todos pródigamente trasladados a la pantalla. El delincuente que no mata, sino que detrae del rico y pudiente, por vía del robo, lo accesorio, ha contado y contará siempre, qué le vamos a hacer, con la simpatía de no pocas personas y lectores. 



lunes, 3 de agosto de 2015

DE LA CONDUCCIÓN DE LA GUERRA




                      Al mero vivir



UNO: Sólo sabe ganar el que sabe perder. Sólo puede ganar el que ha perdido antes.
DOS: La derrota más dolorosa es la que se deriva de la traición.
TRES: La derrota –más, si es grande– es una bendición del Cielo. 

CUATRO: Clarividente, aquel que sepa discernir entre victoria y derrota. 
CINCO: Si uno sale vivo, ya es bastante.
SEIS: A veces, qué remedio, habrá que morir. “El que pierda su vida la salvara”.

SIETE: Todos cometemos errores. El error, incluso el más letal, es subsanable. La doblez, la mentira, la bajeza, el interés mezquino... esto sí que no tiene remedio.
OCHO: La victoria lleva toda la vida.
NUEVE: Tras la derrota, el reagrupamiento de las dispersas tropas, la evaluación de bajas. Luego, ya con calma –la que se pueda–, el estudio de las auténticas causas del desastre. Aquí hay que ser radicalmente sincero. El mínimo error de apreciación, la coartada más insignificante para ocultar los propios yerros, impedirán fatalmente la recuperación.
DIEZ: La desesperación engendra humor.
ONCE: Definición de “Historia”: “Conjunto de sucesos acaecidos en el pasado, ignorados o minimizados al presente, que tienden por ello mismo a repetirse”.
DOCE: Nadie puede tener ya su casita en el bosque.
TRECE: Delegar mucho, supervisarlo todo: éste es todo el secreto. 



"HAMLET, PRÍNCIPE DE DINAMARCA", William Shakespeare

RESEÑA TEATRO

"Hamlet, príncipe de Dinamarca"William Shakespeare (1564-1616) - Esta tragedia, una de las más conocidas del incomparable dramaturgo inglés, es un sublime y extraordinario estudio sobre la culpa, de la que se dice en el drama por boca de la Reina: "Tan llena de torpe desconfianza está la culpa, que a sí misma se pierde por miedo de perderse". El arte teatral conjura de manera primordial esta lacra, recreando la opresiva situación moral. En este caso, la presencia del Rey y la Reina en la función a que les obliga a asistir el infortunado Hamlet, hijo del monarca asesinado, cuyo espíritu no logra descansar hasta que se purgue el delito, provoca el delirio y la muerte de los que intervienen en el drama, dejando en el lector o espectador una impresión imborrable de estremecimiento y horror.