A ella
AFORISMO GORDO VEINTE: Sé que estás ahí, escondida, camuflada, haciéndote pasar por quien no eres, esperando que me despiste, que mire para otro lado o que, simplemente, cansado, arroje la toalla. Eres capaz también de exhibirte con la máxima impudicia, desafiando mi observación minuciosa y poniendo en evidencia –sin peligro, quién mejor que tú para saberlo– tu exacta realidad. Confías en que no lo abarque todo, que mire mecánicamente o que, tomándome un respiro, me levante para estirar las piernas. Sabes que llegará un momento en que daré la labor por terminada, pasándosela a un segundo y a un tercero, que tendrán idéntico objetivo al mío. Y que tampoco estarán a la altura. Locuela, casquivana, pícara, buscas mi humillación y mi bochorno y que sienta, como otras veces que no puedo olvidar, la amargura del fracaso. Eres la ERRATA que persigue y encorajina a los autores.
