RESEÑA NOVELA
El ser mente, Fredric Brown (1906–1972) - Charlotte Garner y Tommy Hoffman, pareja adolescente, se encuentran en su excursión con un ratoncillo de campo que muestra un comportamiento travieso e inusual. Ignoran, lógicamente, que es el anfitrión de un extraterrestre exiliado en nuestro mundo y que desea volver al suyo. Semejante ser ocupa uno tras otro diversos cuerpos, humanos y animales, extrayendo de cada uno el conocimiento necesario para su propósito. Cada alojamiento, por decirlo así, termina con la muerte del anfitrión por suicidio o accidente, circunstancia que no provoca sorpresa más allá de su carácter luctuoso. Fortuitamente, este ser se cruza en su camino con Ralph Staunton, doctor en filosofía, doctor en ciencias y profesor de física en el Instituto Tecnológico de Massachusetts, la persona más idónea por sus conocimientos para servir a su regreso… pero también el más indicado para intuir lo que sucede. Feliz variante de la posesión por un espíritu, alienígena en este caso, y jugosa narración de nuestro autor, uno de los más señeros dentro del campo de la ciencia ficción, al que pertenece esta novela, y del género policíaco. Sus obras se leen siempre con palpitante placer, no sólo por lo ingenioso de sus tramas, sino merced a los detalles cotidianos que incorpora, principalmente de esos pequeños pueblos norteamericanos donde nunca pasa nada y en el que sus habitantes tienen los pies sólidamente anclados en la tierra. La popularidad de Fredric Brown ha crecido imparable tras su muerte.
