jueves, 9 de junio de 2016

DOCUMENTO FUNDACIONAL DE LO QUE VIENE



Lo que sigue ha sido aprobado en Asamblea que no se han atrevido a disolver, acojonaditas tenemos a las autoridades, que lo son cada vez menos.

1) A partir de ahora, e independientemente de nuestro nivel de conocimiento de los temas, opinaremos sobre lo que nos dé la gana. ¡Muera el fascismo!

2) Circularemos por calles, plazas y demás lugares, con bermudas, no raramente a cuadros, chanclas, zapatillas deportivas y camiseta con un logo extraño y agresivo, mostrando el ombligo nosotros y nosotras, también las nalgas, a elección, por supuesto tatuadas, todo ello, independientemente del lugar y la ocasión. Qué pasa.

3) La ducha, eso que decían que era una conquista social irreversible y que había venido para quedarse, que se vaya, dado que es imposición de ricos, poderosos y pudientes. Trabajo nos ha dado el fascismo hasta el presente. Ya es hora de airear nuestros efluvios. Y en verano, más.

4) Defenderemos al planeta hasta la muerte. Los bosques, los osos, las ballenas y demás bichos, en suma, la economía sostenible. Y si los pocos metros nuestros propios que los hemos okupado los tenemos llenos de mierda y de basura y ni por asomo se adivina en nuestro entorno un gel, una pastilla de jabón, un estropajo, esto no es contradicción, listillo. Y ya que hablamos de animales, la cucaracha, hermosa, negra, charolada, debe poder reproducirse sin trabas, extendiendo su oscuro caparazón por suelos y paredes, siendo muy terapeútico el murmujeo que arman por la noche: cuantas más, mejor dormimos. Y quien dice cucaracha, dice sabandijas varias, menos la especie humana, que en cuanto vemos que anida un embrión, a por él.

5) La humanidad ha andado extraviada desde el principio hasta nuestra fulgurante aparición. Ahí está la Historia para demostrarlo, llena de guerras, de explotación, de religión y de todo tipo de atrasos. Nosotros (y nosotras) vamos a borrarlo todo, y a partir de aquí, canela en rama.

6) Tenemos razón porque así lo proclamamos. Y aunque no la tuviéramos, que sí, cada vez somos más y os vamos a engullir en nuestro lodoso abrazo, como si nosotros fuéramos, que lo somos, el mefítico pantano y vosotros la oveja extraviada que se pierde.

7) Hemos proscrito en asamblea la hipocresía con que, hasta nuestra feliz llegada al mundo, se efectuaban las necesidades naturales de nuestro cuerpo serrano, haciendo lo posible por ocultar su ejecución a los demás. A partir de la fecha, naturalidad y falta de vergüenza, así como disponibilidad total de cualquier metro cuadrado de superficie para ello.

8) Y esto es sólo el comienzo, ya iréis viendo, ya.

miércoles, 8 de junio de 2016

OTRAS DOS VIÑETAS INTEMPESTIVAS (Al murmullo de las musas)

(DISPARATE)


TERCERA: Cervantes, en el prólogo a su incomprendido “Persiles”. Viniendo de Esquivias, un estudiante le da alcance. Al reconocerle, exclama: “¡... éste es el manco sano, el famoso todo, el escritor alegre, y, finalmente, el regocijo de las musas!” Curado de vanidades, templa el escritor la exaltación del otro. Más adelante, agrega: “¡Adiós, gracias; adiós donaires; adiós regocijados amigos; que yo me voy muriendo y deseando veros presto contentos en la otra vida!” Es el texto que debe tener en su escritorio el cortejador de musas. Y un añadido: peor que los llamados que no acuden, son los que se presentan sin haber sido llamados. La señal, en la frente, donde nace arbolada cornamenta.

CUARTA: Un milagro, la obra y la vida de F. K., el escritor que más ha influenciado el siglo XX. Autor de cuentos, parábolas extrañas y algunas novelas, todo corrió peligro de perderse a su temprana muerte. La literatura, como dijo un personaje, no es más que hojas al viento, pavesas que saltan de la sacrificial hoguera para mezclarse con la tierra. F. K. Atisbos, frustraciones, experiencias... fueron a abonar el árbol que ha venido creciendo desde entonces. Condena de la frivolidad, bofetada en el rostro carirredondo de impostores. Hubo de morir un inocente para que no pereciera el pueblo entero. Pero las cosas no se entienden, debiendo repetirse en cada generación. F. K. murió tuberculoso, dejando algunas obras inconclusas. Como dijo otro colega (Proust), la obra del escritor es la catedral que otros terminan.


martes, 7 de junio de 2016

"MARTÍN FIERRO", José Hernández

RESEÑA NOVELA

"Martín Fierro", José Hernández (1834–1886) - Decir que es el libro nacional argentino es decir mucho, pero no lo suficiente. La obra se compone de dos partes: El gaucho Martín Fierro y La vuelta de Martín Fierro, publicadas con lapso de unos años. Martín Fierro es reclutado a la fuerza para luchar contra los indios. Deja atrás mujer e hijos. Al volver no encuentra nada, ni rancho ni familia, ni casi recuerdos –sí el dolor– de que los tuviera un día. A partir de ahí, el rodar en medio de la violencia, que será la compañera inseparable de Martín. Epopeya de la vida mísera del gaucho, sin más propiedad que su manta, su caballo y sus espuelas –a veces ni eso–, con honda pena agarrada al corazón y un hecho de sangre a sus espaldas. Sublime narración pseudo poética (esto es elogio) con efectos dramáticos vinculados a la pampa, que es el escenario donde habita el gaucho y que golpean el alma, al tiempo que ofrecen, destiladas de las duras experiencias, lecciones excelsas de moralidad. Las palabras en primera persona de Martin Fierro, más allá de la gramática o, mejor dicho, con una gramática hecha de sangre, golpean como piedras y suenan como tañidos de campanas. Cuando habla Martín de su mujer, de sus hijos, de sus meras y cotidianas vivencias, de su pobreza, que es más que pobreza porque está entreverada de aflicción, se está tentado de afirmar que estamos ante un hecho literario capital, donde la torpeza expresiva es oro, y su incultura abismal, la mejor elocuencia. De la desgracia, que le acosa sin remedio, extrae el gaucho la fuerza para seguir su derrotero y su destino. Es el Martín Fierro monumento a la tierra, a la mujer, a la verdad, a la violencia incluso, entendida ésta a la manera de los hombres. Monumento, también, de la lengua castellana, con ecos de Gonzalo de Berceo, que escribía en los balbuceos literarios del idioma y al que se asemeja encomendándose, como él, al Cielo al inicio de su canto.

lunes, 6 de junio de 2016

AFORISMO GORDO Nº 20

A ella

AFORISMO GORDO VEINTE: Sé que estás ahí, escondida, camuflada, haciéndote pasar por quien no eres, esperando que me despiste, que mire para otro lado o que, simplemente, cansado, arroje la toalla. Eres capaz también de exhibirte con la máxima impudicia, desafiando mi observación minuciosa y poniendo en evidencia –sin peligro, quién mejor que tú para saberlo– tu exacta realidad. Confías en que no lo abarque todo, que mire mecánicamente o que, tomándome un respiro, me levante para estirar las piernas. Sabes que llegará un momento en que daré la labor por terminada, pasándosela a un segundo y a un tercero, que tendrán idéntico objetivo al mío. Y que tampoco estarán a la altura. Locuela, casquivana, pícara, buscas mi humillación y mi bochorno y que sienta, como otras veces que no puedo olvidar, la amargura del fracaso. Eres la ERRATA que persigue y encorajina a los autores.


domingo, 5 de junio de 2016

"RAFFERTY", Bill S. Ballinger

RESEÑA NOVELA

"Rafferty, teniente de homicidios", Bill S. Ballinger (1912–1980) - El narrador regresa a Nueva York después de la Segunda Guerra Mundial, que ha cubierto como corresponsal. Se dirige a la Costa occidental del país, donde le espera un buen trabajo. Tiene una semana de ocio en la gran ciudad y decide llamar a un antiguo amigo, el entonces sargento Rafferty. La reacción telefónica de los compañeros es hostil y hasta agresiva. Nadie parece dispuesto a acordarse, sino todo lo contrario, del viejo policía. Intrigado nuestro hombre, se dirige a la hemeroteca: los periódicos de la época le revelan una historia terrible y difícil de aceptar. En honor a la antigua amistad, se pone a investigar. Quiere saber las razones que condujeron a los hechos reflejados en los recortes que acaba de leer. Ésta es la historia de un policía con un ‘casi ilimitado conocimiento de los pecados humanos’, lo que, sin embargo, no le sirvió para evitar el desastre. De un hombre que, trabajando duro desde el inicio de su carrera, en los años de la Gran Depresión, logró progresar e irse afianzando para luego ver malbaratar todo su esfuerzo. También es la historia de una obsesión. Y una descripción triste y amarga de lo que puede encarnar el ser humano, sometido a determinadas circunstancias y en un ambiente agresivo, repleto de señuelos, particularmente para el policía que debe recorrer las calles. Narración de uno de los más genuinos representantes de la novela negra en su grado más puro, menos conocido que otros colegas, pero decididamente en primera línea de este género.

jueves, 2 de junio de 2016

MARÍA DE LA O

DIMES Y DIRETES

Canción dedicada a los políticos de España, independientemente de su posición, con el cariño de quien bien les quiere.


miércoles, 1 de junio de 2016

DOS VIÑETAS INTEMPESTIVAS (A la carraca)

(DISPARATE)

PRIMERA: Se cuenta –la noticia hay que tomarla con reserva– que el
ciego Homero sufrió expolio de sus poemas a cargo de quien quiso atribuirse su autoría. El futuro componedor de la “Ilíada”, a la vez que entra como instructor de los hijos de un cabrero, escribe distintas obras, granjeándose la fama merecida y usurpada y, sobre todo, desenmascarando al robador, que tuvo que exiliarse. Más adelante, emprendería nuestro vate los poemas inmortales sobre los que se sustenta el arte literario occidental: la arriba citada “Ilíada”, y la “Odisea”. Voces solventes han puesto en duda que la segunda saliera de su numen. Recomendar la lectura de sendas novelas –que lo son “avant la lettre”– supone la habitual prédica en el desierto en estos tiempos bárbaros. Quede por tanto como los dicterios del profeta entre chacales y langostas

SEGUNDA: Aproximándose a la cincuentena, Raymond Chandler emprendió el duro camino para convertirse en escritor profesional. Le empujaba su “demon”, orillado durante la etapa en que fue ejecutivo del petróleo. “Nunca dormí en el parque”, confesaría años más tarde, “pero no me faltó mucho para hacerlo. Pasé cinco días sin comer, a excepción de un plato de sopa, y para colmo acababa de estar enfermo. Esto no acabó conmigo, pero tampoco aumentó mi amor por la humanidad. La mejor manera de saber si se tienen amigos es arruinarse. Los que resisten más tiempo son tus amigos”. Ante semejantes testimonios, que abundan en el oficio, no deja de ser involuntariamente humorístico el magisterio profesoral, y la fruición y el desparpajo con que explican la “intención” de tal autor al escribir tal obra, señalando de paso el adjetivo “inapropiado”…

martes, 31 de mayo de 2016

"VIDA Y DESTINO", Vasili Grossman

RESEÑA NOVELA

"Vida y destino", de Vasili Grossman (1905–1964) - Obra monumental, imposible de resumir en pocas líneas, es continuación de Por una causa justa, pero narrada en tono radicalmente distinto. Mientras ésta se mantiene en sintonía con el régimen estalinista, Vida y destino pasa a cuestionar ese mismo régimen, a raíz de la experiencia y reflexión acumuladas del autor. La trama gira en torno a la familia Sháposhnikov, las hermanas Liudmila, Yevguenia, Marusia y Dmitri, el hermano, cada cual con su propia circunstancia, que se extiende y ramifica entre esposos, hijos, amantes, etcétera, en el marco y referencia de la batalla de Stalingrado. Los numerosísimos personajes, todos con su personalidad bien definida, abarcan desde los oficiales de los ejércitos soviético y alemán, hasta los prisioneros de ambos bandos, pasando por combatientes, científicos y figuras históricas como Hitler, Stalin y generales, éstos sin más objetivo o interés que cumplir con su deber como soldados. Los ambientes y escenarios son también diversos, entre campos de batalla, de concentración, lugares campesinos, científicos y urbanos, y la ominosa prisión de la Lubianka, destino de los caídos políticamente en desgracia, de donde ‘miles de personas (...) desaparecían para siempre’. La trágica tesis de la obra, que ocasionó su secuestro, radica en que, luchando la población soviética contra el totalitarismo hitleriano, paradójicamente estaba afianzando y consolidando un régimen de similar naturaleza, tan abyecto e inhumano como aquél. En algún lugar de la novela –cuya riqueza, como decimos, resulta imposible de reflejar en breve espacio–, muestra el autor, por boca de personajes recluidos en un campo, su extrañeza por los propios compañeros de causa, mostrándose más cercano a los de pensamiento opuesto, pincelada de humanidad, entre tantas que salpican el libro, intolerable para el comunismo. Canto a la libertad e individualidad del hombre, irreductible a cualquier uniformización, por encima y más allá de ideologías. La novela, escrita hacia el final de la década de los cincuenta, no logró ser publicada (en Suiza) hasta 1980… mucho antes, bien mirado, de los doscientos años que –se afirmó– debería permanecer sin ver la luz, por peligrosa. El estilo es el del llamado realismo socialista, pero su espíritu se sitúa decididamente en las antípodas. Una de las grandes novelas rusas del siglo XX, comparada en hondura y ambición a Guerra y paz y Doctor Zhivago.

lunes, 30 de mayo de 2016

AFORISMOS CON LA MANO DEL REVÉS

A lo derecho y también a lo torcido

UNO: Se confunde mucho misericordia y laxitud. Misericordia consiste en aceptar al que quiere volver al buen camino. Laxitud es prestar su coartada al que porfía en seguir el malo.
DOS: Delfín y tiburón se asemejan por la aleta que asoma en superficie. Pero confundirlos suele acabar en el desastre.
TRES: El vocablo ‘jueza’ designa a una mujer que es juez y que está ideologizada.
CUATRO: El humor se inventó para lo serio.
CINCO: El cielo, lo de arriba. El infierno, lo de abajo. La tierra, lo del medio. No es tan difícil de entender.
SEIS: Ampliación de derechos y merma de la libertad son las dos caras de la misma moneda. A ver cuándo te enteras.
SIETE: No hables tanto y di algo.
OCHO: A veces, el peso que llevas es tan grande que no lo puedes llevar solo. A buen entendedor.
NUEVE: La mujer forzó al hombre a salir del Paraíso. Ahora es el hombre el que la conduce hacia el infierno.
DIEZ: El que se queda sufre más que el que se va.
ONCE: Tiempos aquellos que jamás existieron y que, por ello, nunca volverán.
DOCE: Últimamente se lleva ‘lapidar’ al hombre, entendido éste como sujeto masculino.
TRECE: Una de las frases más abyectas que se pueden pronunciar: ‘Algo habrá hecho’.

domingo, 29 de mayo de 2016

"LA CASA INFERNAL", Richard Matheson

RESEÑA NOVELA

"La Casa Infernal", Richard Matheson (1926–2013) - La Casa Belasco, situada en algún lugar de Maine, está considerada como el Everest de las casas encantadas: lo que allí sucede no tiene parangón con ninguna otra casa en el mundo. En 1940, un equipo de investigadores fracasó en su intento de desentrañar sus pavorosos misterios. Sólo uno de ellos logró sobrevivir. Treinta años más tarde, el millonario Randolph Deutsch, muy enfermo y al fin de su existencia, envía a la mansión un nuevo equipo, con el objetivo de dilucidar si existe vida después de la muerte. El grupo está integrado por el doctor en Física Lionel Barrett, su mujer Edith, la médium espiritualista Florence Tanner y Benjamin Franklin Fischer, este último, el sobreviviente de la malograda expedición. Para culminar su tarea cuentan con el plazo máximo de una semana, curiosamente, en las fechas navideñas. El equipo se dirige a la casa. La tensión entre los integrantes del equipo, muy en particular entre el doctor Barrett y la médium, con hipótesis enfrentadas sobre el fenómeno, correrá en paralelo con la hostilidad extraordinaria del lugar, no sólo ya en el campo material, sino incidiendo con perversa inteligencia en la personalidad de cada cual. Lo que ocurría en esa casa en el pasado, bajo la dirección de su dueño, Emeric Belasco, sofisticado, maligno, cruel, encantador, lanzará su zarpa hacia el presente, haciendo extremadamente difícil, y acaso imposible, la tarea. Esta novela es posiblemente la mejor en su particular y clásica temática, no en vano el autor es uno de los más conspicuos representantes de la ficción fantástica y de terror, con títulos como Soy leyenda y El increíble hombre menguante.

jueves, 26 de mayo de 2016

10 FRASES PARA EMPEZAR CON FUERZA LA SEMANA


(Hay dos modalidades de enfrentarse a estos renglones: leerlos o pasar. Mi consejo sincero, aunque hipócrita, es el segundo.)

1) Si no la empiezas con fuerza, va a ser muchísimo peor. Así que ánimo.

2) La semana terminará algún día. Dicho esto en lunes, parecerá una burla odiosa. El martes, la afirmación seguirá pareciéndote repugnante. Así, de día en día, entre asco y repulsión, habrá llegado el fin de semana.

3) Márcate para el primer día de la semana -o sea, para el lunes- un objetivo de orden pasivo. Lo puedes llamar ‘nicho de pasividad’, que es denominación que me acabo de inventar, a ver si cuaja.

4) Tira algo por la ventana, a ser posible tiesto o similar. La gravedad incorporará al objeto la fuerza de que tú careces. Te sentirás fantástico, pero hazte el sueco cuando la policía suba a tu piso a investigar.

5) Trae un saco de patatas del supermercado. Traer, traer, no es necesario que lo hagas. Con decirlo, vale. Que te traiga el puto saco un mozo.

6) Inspira hondo y a continuación espira lentamente. Muchísimo cuidado con confundirte de verbo y expirar, así, con equis. Te va la vida.

7) Piensa en hacer abdominales. Pero no los hagas, sólo piénsalo.
8) Ofrécete a ayudar en lo que sea. Tu fuerza y autoestima subirán, aunque luego no cumplas tu promesa. Sobre todo, si no cumples tu promesa.

9) Piensa en una manada de hipopótamos y en el potencial mecánico que reúnen entre todos. No mucho tiempo, puede agobiarte.

10) Un terremoto despliega una fuerza que, si le das vueltas, impresiona. No le des vueltas.

miércoles, 25 de mayo de 2016

CIUDAD EN LA LUNA

(ENIGMA)

Los rumores venían circulando desde hacía tiempo: si existía una ciudad en la Luna o era sólo elucubración fantástica y poética de un grupo de iluminados. Finalmente, hemos podido confirmar que, en efecto, se erige en nuestro satélite una construcción artificial que merece el nombre de ciudad, aunque sus dimensiones son más reducidas, del tamaño de un puebluco.

¿Cómo nos hemos enterado? No podemos revelar la fuente, que sigue en la Luna y su vida podría peligrar, por bocas. (Si tenemos necesidad de darle un nombre, con Menéndez vale, aunque más bien responde por García.) Estamos, en cambio, facultados para dar a conocer un documento proveniente del satélite, correspondiente a lo que cabría denominar ACTAS DE LA REUNIÓN ORDINARIA DE LA COMUNIDAD DE VECINOS DE LA LUNA. Por ‘comunidad de vecinos’ hemos de entender al poblaco ése.

El Acta es como sigue:

Convocada la comunidad, en el salón de actos destinado para ello, a tantos de tantos, del año tantos, a las 19:00 horas, en primera convocatoria, 19:30, segunda convocatoria, los siguientes miembros: (aquí, los nombres de los vecinos), con el siguiente

ORDEN DEL DÍA:

1) Lectura y aprobación (en su caso) del Acta de la reunión anterior. El Acta se aprobó con fruncimiento de ceño en el caso del vecino del Bloque nº 4, encogimiento de hombros por parte del mismo, siendo esto acompañado por bufido de su consorte. (El indicador de oxígeno entra dentro de los parámetros aceptados.)

2) Cambio de cargos. El Presidente entrante y el saliente, serios como patatas ambos. Murmullos. (El indicador de oxígeno sube una micra.)

3) Presentación de cuentas y aprobación (en su caso). Se aprobó, tras examen minucioso de facturas por parte del vecino del Bloque nº 4, que cuestionó la pertinencia de algunas partidas. (El indicador de oxígeno sube más micras.)

4) Presentación del Presupuesto. Se presentó el Presupuesto, aunque su ejecución no le quedó ni medio clara al Presidente entrante. El Presidente saliente y el entrante pactaron reunirse luego, primero dijeron que en el bar, luego en la sala de calderas ante la negativa de la Comunidad a abonar las consumiciones en el citado lugar de hostelería. (El indicador de oxígeno deja el verde y entra decididamente en el naranja.)

5) Sugerencia de derrama para reparación de la caldera. No hubo acuerdo. En su lugar, se sugirió colocar unas gomas que, dada la menor gravedad lunar, habrían de aguantar suficientemente, siempre en el caso de un uso correcto y ‘siendo personas’, según expresión de la consorte del vecino del Bloque nº 4. (El indicador de oxígeno, entre naranja y rojo.)

6) Sugerencia de derrama para reparación de bomba de agua. Tampoco hubo acuerdo. Pero si las gomas sirven para la caldera, también serían susceptibles de utilizarse aquí, esto se dijo. Hubo sus dudas. (El indicador de oxígeno se pasa ufanamente al rojo.)

7) Sugerencia de derrama para sustitución de placas de cubrimiento de la ciudad (lunar). No hubo acuerdo, esgrimiéndose la razón de que, dada la carencia de atmósfera en la Luna, las citadas placas de cubrimiento de la ciudad (lunar) en modo alguno han podido sufrir desgaste. Y como tampoco se ha precipitado meteorito alguno sobre ellas (aquí la Comunidad cruzó los dedos), pues que se quede todo como está. (El indicador de oxígeno, como un tomate.)

8) Ruegos y preguntas. El vecino del Bloque nº 4 acusó de mirar turbio al del Bloque nº 3. Se instó al vecino del Bloque nº 4 a que presentara disculpas al agraviado. Las facciones de aquél adquirieron el color del adobe ferruginoso de la Tierra, lo que se consideró aceptable por unos sí y por otros no, quedando esto así reflejado en aras a lo que pudiera ser. El vecino del Bloque nº 3 afirmó que el regolito levanta mucho polvo, por lo que se ruega a los vecinos en general a que pisen la superficie (lunar) con mucho cuidado y, al regreso, se limpien bien luego las botas en el felpudo de la cámara de descompresión. El vecino del Bloque nº 4 dice que él pisa como tiene necesidad, obligado por su pierna, que le duele; a lo que añade que el regolito se vuelve a posar rápidamente en la superficie, sin otros efectos, en particular adversos, para nadie. Este mismo vecino del Bloque nº 4 asegura haber crecido un palmo desde que se instaló en la ciudad (lunar), motivo de preocupación para él por su posible incidencia en la salud. Se le arguyó que en el resto de habitantes de la ciudad (lunar) concurre parecida circunstancia, debido a la gravedad menor respecto de la Tierra, pero que no le dan apenas importancia. A lo que se agregó que, en cualquier caso, esto no sería competencia de la Comunidad, sino del Servicio de Salud, que depende de la Tierra. Ante lo que el vecino del Bloque nº 4, apoyado por su mujer, que se puso de pie sobre su asiento, perdió la compostura, manifestando que ellos, los del Bloque nº 4, son siempre los más perjudicados y que ya estaba bien. El vecindario dejó a la pareja desfogarse, prosiguiendo la reunión al cabo de siete horas y media, según el reloj atómico que figura en la sala. (El indicador de oxígeno, decir como un tomate es poco.)

Con muchas más cosas que tratar, pero dejándolas de lado, se disolvió la reunión a las tantas de la noche, siendo ya tarde para nada, excepción hecha de irse a dormir un par de horacas. (Reparar el indicador de oxígeno, que hay que reconocer que se ha portado. Pedir presupuesto y proponer derrama. El reloj atómico también mirarlo, atrasa.)

En la colonia lunar, fecha de tantos, etcétera.

martes, 24 de mayo de 2016

"LA JAURÍA HUMANA" (The chase), Horton Foote

RESEÑA NOVELA


La jauría humana (The chase), de Horton Foote (1916– 2009) - Un pequeño enclave del estado de Texas, a mitad del siglo pasado. La fuga de Bubber Reeves de la penitenciaría donde cumple condena provoca alarma y, sobre todo, conmoción entre sus habitantes. Se tiene constancia de que Bubber se dirige al pueblo, donde se crió. Quien más, quien menos tiene una cuenta que saldar con él. Unos por culpa, otros por omisión, nadie deja de sentirse oscuramente responsable de su destino. El operativo puesto en marcha para su captura ofrece sólo una duda: si el muchacho conseguirá salir vivo o será necesario abatirlo. El sheriff Hawes se moviliza junto a sus ayudantes, en medio de masiva expectación. La persecución saca a la luz los peores aspectos de los habitantes del lugar. El autor, principalmente guionista y dramaturgo, mantiene el pulso narrativo, no decayendo en ningún momento el ritmo, a lo que contribuye el nítido trazado de todas las figuras: los padres de Bubber, que hacen lo posible para que se entregue; el sheriff, aquejado del hastío de su cargo, cuyos largos años de trabajo hacen dura mella en él; su esposa; los matachines del lugar, alcohólicos y adúlteros que convierten la operación en un festejo, moviendo en contra del sheriff las oscuras aguas de la opinión; el acaudalado Mavis; la señorita Mattie, que vive con su madre; negros y subalternos de distinta clase. Todo lo cual conforma una amalgama que difícilmente puede desembocar en nada bueno. La novela muestra con demasiada claridad que las comunidades suelen sostenerse en equilibrio muy precario, bastando un suceso no previsto, máxime de la naturaleza que se narra, para desencadenar la catástrofe. Arthur Penn llevó esta obra al cine, con guión de Lillian Hellman y elenco de lujo, con Marlon Brando, Robert Redford y Jane Fonda, entre otros.

lunes, 23 de mayo de 2016

AFORISMOS DE SALDO Y OCASIÓN

A la mera y simple circunstancia

UNO: Será bobada, pero cómo se escribirá mi nombre en arameo.
DOS: La belleza y lo bonito son conceptos radicalmente distintos. No es raro que se opongan entre sí.
TRES: Si no sabes dónde poner la hache intercalada en esas palabras que, desdichadamente, la llevan, creo que vamos a ser buenos amigos.
CUATRO: Robar no deja de ser una forma de empatía con el despojado. Empatía perversa, equivocada, pero empatía.
CINCO: Cuando un niño sonríe en medio del desastre, a ese niño hay que observarlo con muchísimo cuidado.
SEIS: Si el corazón te indica una cosa y la cabeza la contraria, tendré mucha curiosidad de ver por dónde sales.
SIETE: En el fondo, su importancia es relativa en comparación con sucesos más hondos, pero que se te quemen las lentejas es una de las cosas más irritantes que te pueden suceder en la vida cotidiana.
OCHO: Nadie es realmente admirable.
NUEVE: La duda que corroyó a Colón secretamente durante su primer viaje: que la tierra fuera en realidad plana y el océano concluyera en el abismo.
DIEZ: Hay quien se ha leído la guía telefónica y lo recuerda todo. Pero son los menos.
ONCE: Tengo el decidido propósito de morirme sin haberme tirado en paracaídas ni una sola vez. Si el avión tiene problemas, puedo hacer una excepción.
DOCE: Las leonas hacen en realidad todo el trabajo.
TRECE: Cuánta gente cambiaría la multa por una bofetada. Sería igualmente disuasorio, pero el Estado recaudaría menos, eso sí.


domingo, 22 de mayo de 2016

"EL PÁJARO DE FUEGO", Lajos Zilahy

RESEÑA  TEATRO

"El pájaro de fuego", Lajos Zilahy (1891–1974) - Título tomado del famoso ballet de Stravinski, al que se alude intencionadamente al final. Viena. El barón Keller reside con su esposa Isabel y su hija Marieta en un bloque de viviendas del que el primero es propietario. El resto de los pisos los ofrece el barón en alquiler. Allí recala el famoso actor Pablo Gabriel, que ha conseguido triunfar después de dura lucha. Audaz y frívolo, es asediado sobre todo por jovencitas que le piden humildemente su autógrafo. Este personaje va a constituir, muy a su pesar, el meollo de lo que a continuación va a suceder. Una noche, en efecto, resulta asesinado de un disparo. La policía tomará declaración a los residentes: el portero y su mujer, el administrador, un médico, inquilinos, además de la distinta servidumbre de los pisos, sin olvidar, lógicamente, al propio barón y su esposa. Son interrogados también la antigua novia del actor, con quien tuvo un hijo, y el sastre del teatro, que no vive allí, pero que sirve como ayuda de cámara del artista. La investigación experimenta un giro drástico cuando el administrador del bloque atestigua haber visto una noche a una mujer subiendo de la casa del barón al piso de Gabriel. Este drama policíaco en tres actos tiene el poderosísimo aliciente de venir de mano de uno de los principales novelistas y dramaturgos húngaros del pasado siglo, que ahonda con maestría y fluidez en el alma de cada personaje, presentándonos una solución absolutamente inesperada, expresión en cierto modo de los tiempos nuevos que, en el campo social y del comportamiento, se venían anunciando por la época.