jueves, 27 de noviembre de 2014

LOS NIÑOS A LOS QUE ROBARON SU INFANCIA

DIMES Y DIRETES

Son aquellos que fueron en el pasado niños de verdad, o sea, que disfrutaron como sólo y verdaderamente disfruta un niño: jugaban, saltaban… y leían. Pero que luego, al hacerse mayores, se ideologizaron y negaron la propia realidad que ellos vivieron. He sido testigo de cómo personas que se lo pasaron pipa  en su momento con Enid Blyton y sus maravillosos libros de los Cinco, los Siete Secretos y el internado aquel de Torres de Malory, abominaron de estas novelas en su edad madura, con esa sonrisilla llena de suficiencia que ha sido, ahora afortunadamente menos, qué paciencia hemos tenido, la seña de identidad del progre. El Comité Central del Pensamiento, ese que infesta todos los campos –universitario, académico, periodístico…–, les prohibió atesorar, nunca mejor dicho, las vivencias de cuando eran niños, arrebatándoles su infancia de un plumazo, la cual ésa ahora yace, no sé si muerta, pero sí aterida y en andrajos, en cualquier cuneta silvestre del país. Ellos, lo hemos visto con estos ojos que se comerá la tierra, se volvieron con el tiempo petulantes, redichos y engolados; ellas, feas. Dios, en sus inescrutables designios, lo habrá querido así. 



2 comentarios:

  1. A los niños hay que protegerlos, su infancia y su inocencia, hasta diría que habría que proteger la inocencia del adulto actualmente, que poca queda, tan sólo ambiguedad e hipocresía por parte de muchas personas, nunca se decantan por ningún lado, pues mal asunto, " los de antes", las personas no de hace mucho tiempo, se decantaban por un lado u otro sin tener miedo a equivocarse y en pro a veces de lo que creían correcto...ahora tan sólo se ve lo putrefacto del ser humano y ¡ Bendito sea cuando alguien demuestra que es una auténtica persona, con sus pros y contras, pero Persona!, así está la sociedad como está...


    ¡ Hipócritas, tan sólo sobran hipócritas y falsos! al fin y al cabo, perversas personas, peor es el que se queda entre dos aguas que el que se decanta por un lugar en concreto...¡ Ah para no quedar mal!...en fín...disculpe Señor Rey, me ha salido este escrito.

    Sigue Usted dando importancia a lo verdaderamente importante, y se agradece. Saludos.

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    1. Muy poco que añadir, en realidad nada, a la protección a la infancia, principalmente eso que en otras épocas se llamaba candor o inocencia y que ahora queda cursi. Pagaremos muy caro lo que hacemos con los niños... En cuanto a los 'tibios', lo que dice el ángel a la iglesia de Laodicea (Apocalipsis, 3:15-17). Un saludo y gracias.

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